La Piratería y el Cine

La piratería se ha convertido en uno de los mayores... problemas del cine actual. Y digo problemas no muy convencido. ¿Por qué? Porque aquellos que se bajan las películas de Internet, usualmente son personas que no hubieran ido al cine a ver la película... o al menos no están realmente interesados en ellas.
Uno de los principales argumentos a favor de las descargas es el precio de las entradas de cine. Buen punto... y compartido. Es increíble que se cobre por una entrada normal, 6,50 euros, es decir, más de 1000 pesetas de las de antes. La culpa la tienen los cines y las productoras, probablemente no a partes iguales, pero sí ambas. ¿De verdad los ingresos serían menores si las entradas se redujeran en un... digamos 20%? ¿No iría la gente más al cine si las entradas fueran más baratas? ¿No es ésta la razón por la que dejarían de bajárselas de Internet?
Los cines suelen defenderse diciendo que tienen que asumir los gastos de publicidad y de compra de los derechos, y que se trata de un espectáculo, y que el teatro, por ejemplo, es mucho más caro. Pero esto sí que no tiene sentido: el teatro es en directo, lo disfrutas en exclusiva por mucho que haya más sesiones, los íntérpretes están trabajando en ese instante, y no en miles de cines de todo el mundo, con un trabajo ya grabado, como en el caso del cine. Además, entre el negocio del DVD, la publicidad y los propios ingresos en taquilla, resulta increíble que se puedan llegar a quejar de que están perdiendo dinero, pues como ya dije, quienes se bajan películas de Internet son personas que, probablemente, no hubieran ido al cine a verla. Es más, esto podría hacer que, si el film es bueno, pudiera llegar a comprarse el DVD o recomendarla a familiares o amigos... por lo que la pérdida no es tan notable. Ni mucho menos.
Caso distinto es el de los videoclubs: recientemente Blockbuster cerró echándole las culpas a la piratería. Craso error: hay que adaptarse a los tiempos, ofrecer algo nuevo... no cobrar un precio desorbitado por una película, por día, y sin ni siquiera traer el disco de extras. Cierto es que la piratería tiene su parte de culpa, pero no toda...
De todas maneras, que las entradas sean caras no debe llegar a justificar que la gente no vaya al cine porque prefieren 'ahorrarse el dinero' descargándose las películas de la red. Ojo, toda decisión es respetable, y allá cada uno con su visión de la legalidad, pero veo tanta diferencia entre un maldito Screener y estar sentado en una butaca, disfrutando de los trailers, del sonido, de la pantalla gigante... del ambiente del cine, que me resulta increíble que se deje de ir al cine sólo por eso. El Screener es, casi por definición, de imagen y sonido penoso. Otra cosa son los DVD ripeados que, seamos honestos, a veces sí son preferibles cuando la peli en cuestión no merece tanto la pena pagar por ella: el dinero no es precisamente inagotable, y el tiempo tampoco...
¿Solución? Una bajada en el precio de las entradas de cine, no sólo reducirían las descargas por la red, sino que haría que acudiera más gente al cine... ¿Que se seguirán bajando películas de Internet? Inevitable por el momento... y hasta merecido que se lo tienen las productoras (y los cines, que vaya precios que le ponen a las palomitas y a los refrescos).
Fdo: El Criticón (artista invitado)
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