'Lo que sé de Lola' ~ reseña de Álvaro Vicente Palazón

En una callejuela de Alicante, medio desierta a aquellas horas de la tarde, se alargaba una alfombra roja echa de retales decolorados. Nadie se preguntaba que quería decir todo aquello, al fin y al cabo no había nadie. El día anterior Lo que se de Lola se estrenaba en San Sebastián, en la sección oficial, pero no se conocía la peli y mucho menos a los actores. El único reclamo era Carmen Machi alias “Aída” que hacía un cameo en la producción. Supongo que con el lema de “Vales lo que te haces esperar” Lola Dueñas y el protagonista de la peli, Michaël Abiteboul aparecieron junto al director alrededor de las nueve y media y todos subimos por unas grandes escaleras rojas que presagiaban una noche muy glamorosa. No fue así, y no lo fue porqué el cine que había escogido la Ciudad de la Luz para el estreno parecía más bien el decorado de alguna escena de Torrente a pesar de que Lola Dueñas, excesivamente nerviosa, en su discurso sobre la peli dijo que era un lugar maravilloso, de hecho su discurso se limitó a aquella frase. Sin embargo el director decía que nos fijásemos en los detalles, algunos lo hicimos y así descubrimos muchas negligencias del rodaje, que era una peli de miradas y silencios y entonces lamenté no haberme llevado una almohada. Y empezó la película.
Una co-producción entre Francia y España que, al menos en su versión original, está subtitulada al castellano reservando la lengua gala en la que se rodó. Un rodaje que pasó por París y acabó en los estudios de cine alicantinos. Pues bien, los allí congregados nos enfrentábamos a un falso independiente, y digo falso porqué al fin y al cabo el mérito de las producciones independientes es que el rodaje se realiza en escenarios reales y no en estudios. Nos enfrentábamos a una opera prima, al debut en una producción española de actores bien conocidos en el país galo. Nos enfrentábamos a dos largas horas de metraje llenas de silencios y miradas, sin apenas diálogos.
'Lo que sé de Lola' es la historia de Léon, un hombre que vive en un piso de la capital francesa junto a su madre inválida que depende absolutamente de él. Una relación fría que el director no acaba de describir de modo que el espectador no conoce bien del todo el sentimiento del hijo sobre la madre. Poco antes de la primera media hora la madre muere de una forma pintoresca y surrealista y es entonces cuando surge la figura de Lola, una española ruidosa “como todos los españoles”. Es esta primera media hora lo mejor de la película, la presentación de dos personajes solitarios que, a pesar de vivir puerta con puerta, a penas se ven cara a cara. Él, tras la desaparición de su madre, no tiene ninguna ocupación y esta es una de las grandes preguntas que se formula el espectador ¿de qué vive este hombre? Queda claro que robar el correo de sus vecinos no le da de comer. Ella es una emigrante llegada a la capital, pero… ¿qué hace Lola en Francia?, de nuevo Rebollo deja cabos sin atar. Léon se verá atraído por Lola pero, tímido, se dedicará a contemplarla y a cuidar de ella sin que Lola sepa quien lo hace. Se desarrollan así algunas de las escenas más divertidas de la historia como cuando Léon deja dinero en el suelo del pasillo justo antes de que Lola salga del ascensor. Pronto la vigilancia que ejerce el francés sobre su vecina se complicará cuando ésta decide viajar a España para visitar a su familia, sin embargo el francés no se da por vencido y decide perseguirla fuera de las fronteras. Es ahí donde entra Carmen Machi, una gran actriz que encarna, sin embargo, un papel que apenas aporta nada a la historia y que perfectamente se podían haber ahorrado, una prostituta amiga de Lola desde la infancia.
A esta opera prima del, hasta ahora cortometrajista, Javier Rebollo le faltan argumentos para mantener una producción de casi dos horas sin aburrir al espectador, le faltan datos y explicaciones para aclarar la situación de sus protagonistas. La abundancia de silencios y la escasez de diálogos deberían complementarse con algún detalle que resulte atractivo y sin embargo en Lo que se de Lola nos encontramos una estética austera aderezada con un reducido reparto que no nos permite descansar de modo que en la pantalla siempre nos encontramos a los mismos. Otro de los grandes errores de esta producción es el uso de la voz en off, innecesaria y empalagosa, que narra los actos de Lola pocos segundos antes de que ella los lleve a cabo. Javier Rebollo dirige de forma simple, sin apenas movimientos de cámara (conté solo dos, uno a mitad de la producción y otro al final) y sin aprovechar los decorados de la Ciudad de la Luz. Es una producción arriesgada, áspera, personal… que no busca entretener al espectador, entiendo lo primero pero no lo segundo, al fin y al cabo el cine es entretenimiento. No todos son inconvenientes, descubro en Rebollo un interés por comunicar al espectador los sentimientos de sus personajes a través de las escenas sin diálogos, a través de las miradas y de los hechos y no mediante las palabras. Es por eso que la producción, que bien podría haber sido un mediometraje, se alarga, pues utiliza una escena de dos o tres minutos para mostrar a un personaje que no tiene trabajo cuando eso ya se ve a lo largo de la peli. Lo que se de Lola augura un interesante futuro para su director que debiera corregir en su próxima película algunos de los errores que comete en esta, quizás regresar al cortometraje o pasar antes por el mediometraje sería una buena idea, al fin y al cabo al ver esta peli uno tiene la sensación de que se ha alargado por exigencias del guión, quizás por presiones de la productora que no estaría dispuesta a distribuir a una producción de media hora que es, sin duda, su duración idónea.
Lo mejor: Los dos actores.
Lo peor: La duración y algunos cabos sueltos que deja el director.
Calificación: 6 /10
Fdo: Álvaro Vicente Palazón (artista invitado)
...ahora en http://cinefagos.wordpress.com













JimmyBahia dijo
Pues despues de leer tu critica no creo que vaya a verla sobre todo y mas que nada, por esta frase que delata uno de los peores tics del cine Español que son muchos, "Otro de los grandes errores de esta producción es el uso de la voz en off, innecesaria y empalagosa, que narra los actos de Lola pocos segundos antes de que ella los lleve a cabo" si bien estoy seguro y leyendote se entrevee este no es el unico problema de la peli y seguro que adolece de mas de un tic el argumento, un guion poco solido como este que planteas....un mal sonido tal vez...Diccion...eso si buena fotografia, El Operador que sea Español decia Truffaut :-!
Eso si igual que te doy la razon en casitodo..y por joder un poquito yo no creo que el cine sea al fin y al cabo entretenimiento. Sino mucho mas.
17 Octubre 2006 | 10:59 PM