RAMBO III: Cuenta atrás hacia los 90
Hay que ver cómo son las cosas, o dicho sin eufemismos, cómo son los condenados Estados Unidos de América (como si sólo existiera la del Norte, fíjate tú). Y digo esto porque en este otro monumento de la saga Rambo los afganos más conservadores y ultraclasicistas (y no en lo referente al arte) figuran como pueblo noble, valiente y oprimido por los malditos ruskies (esos con aliento a vodka que siempre ganan en gimnasia rítmica y potros y anillas). Vamos, que los talibanes son muy buenos y los rusos, si ya eran malos malosos, ahora son de lo peor del mundo civilizado. Ya sabéis que el cine, con su magia y su irresistible encanto, es capaz de narcotizarnos y remover pérfidamente todo aquello que nos liga al mundo real y que inevitablemente nos recuerda que pertenecemos a él. Esta última y pretenciosa frase podéis aplicarla al resto de mi revisión de la saga, porque no podré esconderlo por mucho más tiempo: Rambo me pone, nos pone a muchos, y el tema político no es más que una molesta cortinilla que poco tiene de relevante en el discurrir de las aventuras de nuestro Johnny.
Aquí dirige Peter McDonald, un hombre de curiosa carrera, más que nada porque ha figurado como técnico de segunda unidad en titulazos de lo más taquilleros, alternando estos quehaceres con una mediocre e irregular ficha como director. Digo yo que algo habrá aprendido dedicado a estas labores. Para quien lo desconozca, los chicos de la segunda unidad son quienes se encargan de los primeros planos, filmar mucho grueso que suele acabar muerto en la sala de montaje... pero también quienes se fijan en cosas que el director estrella suele pasar por alto. Y ya veréis que aquí McDonald nos ofrece escenitas de un detallismo exquisito que salvan a este Rambo III, el que menos amo y el más risible, de la quema.
Concepción "Rambiana" de las Fallas de
Valencia.
El argumento... Pues si me quejaba de que Trautman era un artilugio, casi un mcguffin, durante los dos primeros fims, aquí no puedo hacerlo. Porque en este film es donde Richard Crenna se mueve, habla como un ser humano y no como el presi del club de fans de Rambo, e incluso aparece en escena más de un minuto. Recordemos que Trautman se encargaba a lo largo de la saga de dejarle clarito a los mortales que Rambo es mucho Rambo. O sea, que a lo que tú llamas infierno él lo llama hogar, que ha venido a protegerte de Johnny, etc. Y hasta aquí alcanzaba la influencia de tan entrañable personaje. Me guardo en la recámara un pedazo de frase apocalíptico-mítica inolvidable para más tarde. No olvidar la escena de apertura, puro cine hong-kong del bueno, con Rambo liándose a palos (literalmente) en una exótica lucha tailandesa.

Pues el argumento consiste en que el bueno de Trautman acaba secuestrado por los rusos malos en su base de Afganistán y alguien va a avisar a Rambo de lo ocurrido, que finalmente ha hallado su tan preciada paz, construyendo pagodas en Tailandia y luchando por dinero que luego destina a los monjes. Esto propiciará una complicidad paterno-filial que convierte a Rambo III en algo así como una charla entre padre e hijo aderezada con balas y helicópteros de la muerte rusos, de esos con alas y una ristra de misiles mortíferos.

Y ya está,la trama es ésta, aquí ni siquiera hay coartada social ni nada, a excepción del toque étnico a cargo de los talibanes, con los que por cierto Johnny se pega una partida de un juego donde se coge un cabrito muerto y se usa como balón de fútbol mientras se cabalga o rejonea con el objetivo de cogerlo y meterlo en la meta contraria. Juego que interrumpirán los rusos con su pedazo helicóptero, pero que serán frenados cuando Rambo corra como un atleta griego hasta el nido de ametralladoras afgano (cortesía del tío Sam) y los reviente, porque el deporte es el deporte.
En este film Johnny sufre serias heridas, hasta le vemos cerrándose una con pólvora y fuego, demostrándonos que Gregory House es un mierda. Los talibancitos le ayudan a infiltrarse en la base rusa y demás, luego Trautman y él se ponen codo con codo a repartir leña.... y a día de hoy ya se prepara Rambo IV, aunque bien podría ser un farol-estratagema comercial. Espero equivocarme. Con esto quiero dejar claro que como siempre los buenos ganan y se la dan con queso a los malos.
"¡No existe el dolor! ¡No existe el dolor! Ah, no...
coño, que me equivoco de peli."
En fin, que la sinopsis ya apunta hacia los modos de los noventa, cosa que me disgusta personalmente, aunque el contador de víctimas no desmerece frente a la aventura vietnamita. De hecho hay una escena en particular donde Johnny, pese a las escenas que le dibujan como a un vulgar mortal con su pupa y su dolor, aparece tras el pico de una montaña y dispara una flecha explosiva a un helicóptero ruso. Flecha que dibuja una poética elipsis mientras se dirige hacia nosotros. Rambo vuelve como mito titánico/titán mítico. Aquí es donde la experiencia de McDonald se nota, recogiendo un momento ciertamente 90´s pero que de algún modo sigue ligado al toque Cosmatos, recordándonos que Rambo está vivo más allá del celuloide. Otro momento, este asquerosamente 90´s, es cuando Trautman y Rambo conforman una pareja de action heroes graciosetes, al estilo buddy movie, y sueltan la inevitable chulería de turno. Los dos rodeados por camiones, tanques y tropas soviéticas, una situación que pinta chunga. Entonces uno de ellos, no recuerdo ahora quién, dice: "¿Los rodeamos?"
- "Coronel Trautman, ¿usted cree que algún día me
darán el Oscar?"
- "No lo sé, hijo, no lo sé. Pero ahora atiende a esos putos malos que
vienen de frente y déjate de tonterías..."
Pues ya lo tienen, señores. Sí, es gracioso, es chulesco, pero empieza a apuntar maneras de producción finisecular. Y eso me disgusta tremendamente. Tenemos aquí un Rambo de saldo, flojo, calculado y poco rabioso. De modo que tenemos entre manos un mero producto, de hechuras muy manidas (novedosas entonces, no lo negaremos) visto desde el momento presente. Ni siquiera contamos con el precioso y artesanal trabajo de fotografía de Andrew Laszlo o Jack Cardiff, elemento decisivo en cuanto a que nos sumergía de pleno en el paisaje donde transcurrían las anteriores correrías de Johnny. En cambio Jerry Goldsmith no se apeó de la saga y nos volvió a ofrecer, como siempre, en su carrera en general y en la saga en concreto, un trabajo dinámico y vibrante, de escucha disfrutable más allá de su función como score cinematográfico.Pues ya lo tienen señores, sin más dilación, la frase de la película:
Pero no quisiera alejaros de Rambo III (en número romanos, que si no pierde épica). Esta sigue siendo una gran aventura, con sus heroicidades y sus tensiones, esas que tanto se añoran hoy en día. Lo mejor, con diferencia, es contar con Richard Crenna metido a artillero, cosa que algunos seguramente ya desearon cuando asistían a sus enigmáticas apariciones.
Así que no os dejéis guiar por mi relativa decepción; Rambo sigue en forma, aunque ya nos avisa de que el cine de acción sufrirá un cambio drástico del que, por el momento, no ha conseguido resarcirse. Tal vez esa cuarta entrega con la que ya muchos babean venga a limpiar el actual panorama del cine de acción, así que no desesperéis, siempre nos quedará Rambo.
PD: It´s a looooooong roooooaaaaaaad....
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NOTA: 7´5 / 10
LO MEJOR: El Coronel Trautman entra en acción, la flecha a cámara lenta contra el helicóptero, una vez más Jerry Goldsmith y su status de película de transición, que nos anticipaba el próximo y lamentable cine de acción.
LO PEOR: Un pro-americanismo ya vergonzoso y sonrojante, la aridez del paisaje y de algunas escenas, pero por encima de todo un acusado comedimiento en cuanto a la acción se refiere.
Fdo:Paul Kersey
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Reseñas anteriores de la saga Rambo:
...ahora en http://cinefagos.wordpress.com













Darkman dijo
Ya te lo dije en "privado" y te lo repito aquí, Kersey: me gusta la fluidez que le das a las reseñas, lo fácil y ameno que es leerlas.
No recordaba demasiado de esta película, ni siquiera la genial frase cuyo vídeo has enlazado. Desde luego, John Rambo no hablaba mucho, pero a su alrededor se pronunciaban frases antológicas, jeje.
12 Octubre 2006 | 02:51 PM