SUPERMAN RETURNS, EMOCIONANTE Y MARAVILLOSO CINE

Desde el comienzo, "Superman Returns" quiere hacernos volver al pasado. Recordar un ilustre y espectacular pasado. Ese casi flashback al que asistimos con los créditos iniciales, acompañados por el regreso también del sublime tema central de la banda sonora que firmara John Williams, es, además de una directísima declaración de intenciones, todo un reto y una oportunidad. Es atrapar al confiado espectador, en ese momento de debilidad nostálgica, y arrojarlo a las fauces de una nueva forma de hacer (buen) cine. Prepárense para ver y disfrutar de un nuevo y espectacular Superman. La espera, definitivamente, ha merecido la pena.
Pero no es sólo la música (buena labor de John Ottman aunque no es ni de lejos Williams) o los créditos. "Superman Returns" recuerda con respeto y cariño a sus antecesoras (más concretamente, las dos primeras de la saga, las realmente necesarias) hasta tal punto que trae de nuevo escenas del pasado (la entrevista en la terraza que concede Superman) e incluso se permite el lujo de "resucitar" a Jor-El, Marlon Brando, el inolvidable lujoso padre de Superman. Es una maravilla poder ver el salto evolutivo que nos ofrece Bryan Singer, del anterior Superman, pura emoción encadenada a las limitaciones técnicas, al nuevo, de look brillante y sin cadenas técnicas. El que no haya revisado las anteriores películas, seguro que las mantiene protegidas en un cálido rincón de su memoria. Quizá había un cierto temor a lo nuevo. A las escenas en las cuales se nos pretendería borrar a un Superman "clásico" surcando el cuelo. Créanme. La mejora es tan extraordinaria que es imposible imaginarlo. Cuando el nuevo Superman entra en acción es casi como ver una película por primera vez. Una escena que podríamos catalogar de orgásmica. Mantiene en gran tensión y al final deja extasiado. Casi dan ganas de aplaudir pero uno sólo puede relajarse de nuevo y desear que se repita. Lo mejor es que vuelve a ocurrir. Quizá más tarde que pronto para según qué tipo de público. Pero llega. Y es casi mejor que la anterior. La película se guarda, como debe ser, la mayor sorpresa cinematográfica para el final.

Se habló mucho de Bryan Singer. Se habló mucho (y es obvio) de Brandon Routh. Tras ver la película, ambos salen totalmente reforzados. Del primero se esperaba todo, tras la decepcionante decisión de no realizar la secuela de la brillante "X-Men 2"; y Singer lo ha dado todo. Del segundo no se sabía nada pero se quería criticar mucho, sobre todo por el mítico y malogrado Christopher Reeves; y Routh se ha marcado la interpretación más perfecta que se podía esperar. No sólo encaja de forma sensacional en el (nuevo y magnífico) traje de Superman sino que su interpretación en escenas clave, donde los efectos especiales no sirven, es intachable. Sinceramente, a mí me ha resultado la mayor sorpresa de la película y, definitivamente, todo un acierto por parte del inteligentísimo Singer. El talentoso director de "Sospechosos Habituales" se consagra como uno de los mejores cineastas del presente. Su labor en "Superman Returns" es magistral. La película tiene un ritmo increíble para un metraje de más de dos horas y una puesta en escena envidiable. Singer ha ascendido a otro nivel, ha mejorado lo que ya consiguió con sus dos películas de X-Men (lo cual parecía tarea imposible). Si en estas películas, ejemplares muestras de lo que debe ser el gran cine de entretinimiento, Bryan Singer transmitía una historia inverosímil y lograba hacerla verosímil sin olvidarse de la acción ni dejar de lado el respeto al cine, con Superman Returns ha firmado su obra más lograda y perfecta: un impresionante drama fantástico. Cuestión aparte es el realismo tan traicionero que siempre se busca y pocas veces se encuentra (más aún si usted es poco dado a creer en lo increíble). Ningún espectador puede contemplar el espectáculo que le ofrece la pantalla sin creerse lo que está viendo. Y lo que está viendo es, ni más ni menos, a un superhombre venido de otro planeta que pretende salvar a la humanidad mientras lucha por conseguir el amor de una mujer. Lograr esto, y mucho más, puede ser el mayor legado de Singer. No es que quiera darle por acabado, a Singer le queda mucho cine en las venas. Es que esta película tiene un acabado impecable.

En cuanto al resto del reparto, destacar a Kate Bosworth, que interpreta a Lois Lane, y a Kevin Spacey, el villano Lex Luthor. A la primera es necesario destacarla puesto que su papel es crucial en la trama. El regreso de Superman la coloca en primer plano, pues de todos es sabido el interés de Kal-El por la audaz periodista. Si bien la presencia de Kate Bosworth no es en absoluto un punto en contra de la película, sí que diría que pasa por ser uno de los peores, un apartado que podía haberse mejorado (o quizá no); es una actriz que no me parece la más indicada para dar vida a una profesional del periodismo tan dura como debe ser en su vida pública y a una mujer tan tierna como debe serlo en la privada. Bosworth se limita a poner su cara bonita (que la tiene, es obvio) delante de la cámara y a forzar el gesto cuando la escena lo requiere. Sinceramente, me habría gustado ver a otra actriz en su lugar. En cuanto a Kevin Spacey... eso es otro cantar. El actor está sublime, cada escena suya es una gozada. Gene Hackman lo puso muy difícil creando a un Luthor memorable pero Spacey ha sabido adaptar el personaje para su mejor provecho. Lex deja a un lado su vena más cómica e inocente para potenciar su lado más sombrío y despiadado. No es que deje de ser Luthor un hombre divertido, en absoluto; de hecho, gran parte de las escenas divertidas de la película son suyas (las otras son del torpe Clark Kent, por supuesto) y destaca especialmente su mala leche cuando tiene delante a algún personaje afín a Superman o al propio superhéroe en persona. Si Hackman era capaz de hacer frente a Superman, Spacey no sólo hace eso sino que da un paso más: quienes pensaban que Superman necesitaba a un villano más poderoso se van a llevar una sorpresa.
Toda trama que tenga como protagonista a un superhombre que viene de un planeta llamado Krypton tiene sus peligros. Evidentemente, "Superman Returns" tiene recursos de sobra en un guión sobresaliente, pero tampoco carece de errores y soluciones narrativas algo chirriantes. Hay escenas reñidas con el buen gusto, otras que son tan inverosímiles que casi tienes que hacerte el tonto para seguir disfrutando de la película y otras que, sencillamente, no se sabe qué hacen ahí. Por supuesto. ¿Qué podía esperarse? Si alguien se queja, sólo hay que refrescarle la memoria y recordarle el delirante final de "Superman" de Richard Donner, con una curiosa teoría sobre la rotación planetaria y el viaje en el tiempo. Si pasamos por eso, pasaremos por todo lo que nos ofrece "Superman Returns", sea grandioso o ridículo. Parece una tontería, pero antes de soltar una crítica negativa basada en el realismo... no olviden que es una película sobre Superman. Con todo lo que eso conlleva.

Conclusión: Superman Returns es una auténtica gozada. Es puro cine. Es el máximo exponente del llamado cine circo o de entretenimiento, sin prejuicios, sin concesiones, sin límites. Una cita imprescindible para todo aficionado al cine. Pocas veces recibirá, de una sola vez, semejante dosis de diversión, emoción y calidad. Superman ha vuelto. Gracias, Singer.
Lo mejor: La primera escena de Superman en acción. Una completa maravilla.
Lo peor: El absurdo rescate marítimo con el hidroavión.
Calificación: 9,5 /10
Fdo: Chico Viejo
...ahora en http://cinefagos.wordpress.com















Stan dijo
Vaya, vaya, esto aumenta mis expectativas señor CV... Me alegro infinito de su impresión y ya noto como me sube la tensión ante la espera (que por motivos ajenos a este cinéfago se hace ya interminable).
Después de ese batacazo en USA ya me temía lo peor, pero aún queda esperanza!!!
13 Julio 2006 | 11:09