THE LAST BLOOD, una fusión ejemplar de acción y comedia

"The Last Blood" narra la carrera contrarreloj de dos hombres, un policía y un delincuente, por conseguir al único donante capaz de salvar las vidas de sus respectivos protegidos, un importante líder religioso y una chica, heridos de bala casi al mismo tiempo en el mismo edificio y de la misma forma. Frente a ellos, una terrible banda de terroristas con la única meta de ver muerto al líder religioso. La película es, básicamente, puro y gozoso entretenimiento.
La comedia es un género que se casado mucho con el de acción, llegando a componer un género de lo más popular. Sin embargo, en la mayoría de las ocasiones, el espectador no acaba disfrutando al máximo del conjunto, al diluirse ambos géneros en una mezcla un tanto descafeinada. Los momentos cómicos se suceden de forma errática mientras las escenas de acción son cada vez más artificiales. Los desenlaces suelen ser muy exagerados porque los protagonistas chistosos tienen que salvarse y el guionista no ha hecho sino ponerlos en la situación del más difícil todavía.

Esto es lo normal. Sin embargo, en Hong Kong, por lo que parece, las normas existen para romperlas. No es que sea ley, pero si buscan títulos de acción no dejarán de toparse igualmente con muchas comedias. Es como si se concibiesen unidas. Y aunque a veces esa unión pueda sonar mal, por eso de que la violencia no debe resultar cómica, para tomársela a risa o mariconadas de ese estilo, en esta ocasión queda totalmente justificada. Los momentos cómicos están perfectamente integrados en la historia, casi siempre personificados en los personajes más marginales (ladrones, timadores, ineptos o, simplemente, la hostia de feos).
Decir que "The Last Blood" también es conocida como "Hard Boiled 2", aunque se hizo años antes, y si bien es evidente que el motivo es engañar mediante el marketing, no deja de resultar una cinta que guarda aspectos comunes con la obra de John Woo. Igualmente a "Hard Boiled", "The Last Blood" tiene un clímax final bestial con un hospital de escenario (evidentemente, no llega al estado de locura batalla orgásmica de la película de Woo). Tampoco difiere mucho en cuanto al montaje de las escenas de acción. De hecho, los momentos de acción son extraordinarios; son muy intensos y están magníficamente coreografiados. Desde luego, nada tiene que envidiar esta película, en ese sentido, a las obras del mucho más conocido John Woo.
Quizá lo mejor de la película, o al menos lo que más llama la atención, es la espectacularidad del conjunto. Brutales y violentas escenas acontecen sin que se le dé un respiro al espectador, que aún se está riendo por la última broma o asimilando datos aportados para anticiparse al desarrollo de la trama. Evidentemente, la culpa de eso la tiene el director, Jing Wong. Un cineasta de lo más prolífico que acumula más de 80 películas del que se puede esperar cualquier cosa. Su mano en esta película no ha podido tener mejor pulso: la narración es tremendamente ágil y el ritmo que imprime a la película es sorprendente, llevando al espectador como si viajara en una desbocada montaña rusa pero también le deja breves y agradecidos momentos de descanso.

En cuanto al reparto, destacar, como no, a Andy Lau y a Alan Tam. Los dos se comen la pantalla en cada plano y, por ello, pasan más de media película por caminos diferentes. El personaje de Alan Tam, Lui Tai, un policía hábil e inteligente, es quizá el más central de todos y quien se lleva en un primer momento toda la atención pues es el primer actor que aparece en pantalla y protagoniza la primera gran escena de acción. Más adelante, el hermano Bee (Andy Lau) va cargando con más responsabilidad y minutos importantes, llegando a compartir con Alan Tam toda la parte final, en igualdad de condiciones. Es él, Andy Lau, y Eric Tsang, que interpreta a un estafador de poca monta con una sangre muy valiosa, los dos actores responsables de casi todas las escenas cómicas; y cumplen con nota, con algunos momentos de carcajada inevitable. Si en el terreno de la acción, se juega mucho a lo que llama la atención, en el terreno cómico se prefiere caminar por la senda del realismo torpe y los diálogos ocurrentes. También hay que destacar a Ka-Yan Leung, que interpreta perfectamente a Stone, compañero de Lui Tai y encargado de representar el policía tipo duro y tosco. Por el bando de los enemigos, decir que poco puede salvarse; quizá una señorita atractiva con gran facilidad para ser herida y seguir como si nada. Los malos son muy malos. Demasiado. Son una banda de terroristas de lo más salvajes y temibles. Su función es la de atemorizar, gritar y morir. Y eso hacen... pero al menos lo hacen dando espectáculo. Por supuesto, el enemigo más poderoso llegará al final.

¿Defectos? Pocos. La música es la típica que suena a videojuego de principios de los 90; no desentona mucho, pero en la película apenas tiene protagonismo y acompaña bien poco. Tampoco puede dejarse de lado lo que acabo de mencionar del bando enemigo; es un handicap importante. Todos sabemos la atracción que generan los enemigos carismáticos. Por otra parte, sobre todo cuando aparece Eric Tsang, el equilibrio entre acción y comedia del que hablaba al comienzo, se rompe y prima más que otra cosa la búsqueda por la risa del espectador, lo cual disminuye la tensión en escenas que no debería.
Resumiendo, una cinta que podría calificarse de comedia con altas dosis de acción trepidante y que lo tiene casi todo; no sólo es imposible aburrirse sino que contiene escenas que se quedan en la retina para siempre. En cualquier caso, una cita imprescindible para el que busque cine de entretenimiento y también para el que lo busque de calidad.

Lo mejor: La pareja protagonista, Andy Lau y Alan Tam.
Lo peor: Aún siendo una comedia (donde las reglas cambian), los enemigos son demasiado ridículos.
Calificación: 9 /10
Fdo: Chico Viejo
...ahora en http://cinefagos.wordpress.com













Darkman dijo
Me sorprende tu buena valoración de una peli de Wong Jing, un tipo capaz de lo mejor y lo peor. Se ve que esta es del bando de las buenas, así que tendré que buscarla.
El Wong Jing este es un fiera, y no porque haga pelis como churros, sino porque se beneficiaba (no sé si seguirá) a una de mis actrices favoritas del Hong Kong de los 90: Chingmy Yau.
Sobre la fecha en que se hizo la peli, lo mismo figura por ahí el 90 que el 91, pero de todos modos sí que tienes razón en que es anterior a Hard-Boiled por mucho que el título de la edición británica diga lo contrario: la peli de John Woo es del 92, justo antes de irse a Hollywood.
Me mola el reparto: siempre me ha caído simpático Eric Tsang, tanto en su vertiente más chusquera (My lucky stars) como cuando se pone serio (Infernal Affairs). Y Andy Lau me caía fatal hace unos años, no sé muy bien por qué. Pero el caso es que ahora me parece un actor genial y cada día valoro más sus interpretaciones, incluso las más antiguas. A Alan Tam apenas le recuerdo por acompañar a Jackie Chan en "La armadura de dios", pero no sé si he visto algo más suyo.
Por cierto, recomiendo que busquéis "El cristal mágico", también de Wong Jing, y con Andy Lau y Cynthia Rothrock. Es una de las "pelis malas" más divertidas que he rescatado últimamente y está en DVD por 1 euro o así en algunos centros comerciales (así se ve... de pena, pero eso es otra historia).
Está muy bien recordar el cine de acción de Hong Kong en el blog. Gracias CV.
12 Junio 2006 | 06:05 PM