CAOS ~ reseña de Stan

Lo malo de ir mucho al cine es que la cartelera comprende un número finito de películas. Esta verdad irrefutable me conduce en ocasiones a entrar en salas que, en condiciones normales, no habría pisado. Bueno, éste es el caso. Como buen cinéfago compré mi pase a “Caos” (tras descartar “Déjate llevar” y “Novia por contrato”, que aún me queda algo de dignidad...) Tras leer una breve reseña en una revista de cine, pensaba que esta película ni llegaría a la pantalla grande, pero ¡OH, sorpresa! De la noche a la mañana el penoso cartel de “Caos” ha inundado las paradas de autobús de la ciudad donde vivo.
En fin, a lo que vamos. La película se inicia con una situación con rehenes en una noche lluviosa, donde secuestrador y víctima acaban tiroteados, estando al mando el agente Quentin Conners (Jasón Stathan), tras lo cual es suspendido. Tras esto, enlazamos con la actualidad, donde un cínico atracador de bancos (Wesley Snipes) ha retenido a todos los clientes en una sucursal, exigiendo como negociador a Conners. A la vista de la situación, el comisario le reincorpora y le pone al mando, con la mala suerte de que el atraco acaba en una gran explosión en la que los atracadores se confunden con la masa y huyen. El resto de la cinta es la investigación que realizan Stathan y su nuevo compañero, Shane Dekker (Ryan Phillippe), para averiguar la identidad y el paradero de los criminales.
Lo primero que pensé es que “Caos” sería una oportunista forma de aprovecharse de “Plan oculto” de Spike Lee. No obstante, una vez resuelto la parte del banco, lo que no ocupará más de veinte minutos, los parecidos entre ambas películas concluyen. Lo que sucede a partir de ese momento es un intento por mezclar acción y suspense, pensando, seguramente, que con acierto. Pero la verdad es que ésta es una película de videoclub en todos los sentidos. El hecho de que haya llegado hasta los cines sólo se explicaría como forma de cubrir el espacio entre dos grandes estrenos (M:I3 y El Código Da Vinci) y ya sabemos que es práctica normal de los estudios obligar a los distribuidores a comprar títulos de baja calidad en el mismo paquete que megaestrenos.
Para empezar, aunque no lo parezca a priori, el verdadero protagonista es Ryan Phillippe, que habrá aceptado el papel tan sólo para sentirse prota de acción por un día, pero este tío, con su sempiterna cara de niño bueno, no pega de tipo duro ni con cola. ¿De verdad pretenden que me trague que tamaño tontín puede dar clases de dureza a Jasón Stathan? ¡Venga ya! Por su parte, el propio Stathan, en una simpática inversión de papeles, está de coprotagonista simplemente para poder rodar escenas que impliquen más de dos palabras juntas (que no estén enlazadas con una patada en la cara). El último en discordia sería mister Snipes. ¿Qué le ha pasado a este hombre? Ha pasado de estrella de acción a habitual de los videoclubs. En “Caos” su presencia es más bien poquita, un reclamo más para una cinta mediocre.
Continuando, las escenas de acción son pobres, mal planificadas y faltas de recursos. Los dobles de acción están cantados y, no quiero ser malo, pero en una escena en que una moto atraviesa un escaparate, éste vuela en pedazos ¡antes de la colisión! La parte “seria” de investigación es otro despropósito. Cuando sales del cine y procesas todos los datos a tener en cuenta, caes en que todo se habría resuelto mucho antes con un sencillo diagrama explicativo, esas pizarras llenas de flechas que usan en realidad los profesionales y que encuentran su justo reflejo en multitud de series policiales. Pero aquí no... aquí tenemos a Ryan Phillippe para salvarnos la vida. Además, la información que se facilita al espectador para que ate cabos es engañosa, cuando no errónea, y eso, amigos, es trampa.
Por último, me hizo gracia su final. Tranquis, que no lo voy a destripar, por si después de esto aún tenéis ganas de verla. Es un típico giro argumental que gustará a aquellos que han visto poco cine. Lo gracioso es que el equipo de “Caos” se comparan con “Sospechosos habituales”, yo todavía me estoy riendo...
Lo mejor: no es desesperadamente aburrida, tiene un pase como último recurso.
Lo peor: que se haya estrenado en un cine. Ryan Phillippe en plan Harry el sucio.
Calificación: 3 /10
Fdo: Stan (artista invitado)
...ahora en http://cinefagos.wordpress.com













muaddib dijo
Así que si voy al cine a ver a Snipes y Stathan, me encontrare con el hecho de que no hay acción trepidante de forma continua. Vaya ...
Pues nada, si es de videoclub, se verá de esa forma.
Gracias por el consejo.
29 Mayo 2006 | 11:21