HOSTEL ~ reseña de Chico Viejo

Putas siliconadas y un cameo de Takashi Miike. Eso es lo que puedo destacar de este nefasto producto de marketing que nos han vendido como película. Una absurda tomadura de pelo.
Cualquiera que haya estado más o menos atento a lo que venían siendo las noticias sobre "Hostel" sabrá que la película ha ido arrastrando polémica por donde pasaba. Una vez vista, yo me pregunto: ¿¿a qué viene tanto escándalo?? En su momento, dejé constancia de que la película, probablemente, sería un producto de violencia extrema, gratuita, sin contenido argumental. Casi acierto. Debí quitar lo de "extrema", pero me fié de los comentarios que había leído hasta el momento.
Porque si algo se le puede criticar a Hostel es, precisamente, su insuficiente, deficiente y torpe muestra de la violencia. No sólo no da lo que promete (ver el poster que está arriba) sino que, peor aún, lo que da lo hace mal. En la mayoría de las escenas no se ve NADA y en las pocas donde se ve algo apenas te hace sentir un poco de "malestar".

Resulta curioso y toda una sorpresa que un maestro del cine contemporáneo como es Takashi Miike nos ofrezca un bombón de cameo (mejor cuando uno conoce su trayectoria y el sentido de la escena). Una aparición que se debe a amistad (supongo, por el paso de Quentin, Roth y él por Sitges) pero que no deja de ser un homenaje al verdadero cineasta provocador, agitador y rompedor. Miike nos ha ofrecido momentos irrepetibles a base violencia en todos sus sentidos (física y psíquica) y Roth es un mal aprendiz que queda en evidencia al aparecer el maestro en escena. En evidencia porque quien le conozca empezará a pensar en lo que ha hecho el japonés. Y eso no es bueno para el americano, un hombre que haría un gran favor si se dedicara a, por ejemplo, dirigir porno.

Porque la primera parte de "Hostel" bien podría pasar por, añadiendo las típicas escenas de mete-saca-oh-sí-oh-más, una película porno corriente. Tres colegas se van a Amsterdam a fumar y a follar. Luego se encuentran a otro tío que les dice donde pueden follar con mejores putas. Y ellos van. Y lo consiguen. Putas de lujo. Con enormes pechos siliconados. Eso, y sólo eso, es la primera parte de Hostel.

Pero lo más "gracioso" de todo es que se supone que tenemos que creernos la "historia". Una mierda de argumento que ni siquiera puede catalogarse de historia. Tres jóvenes que se van de marcha, follan con quien les da la gana y luego son atrapados por una mafia que trafica con torturas y asesinatos. Punto. Ah, no, y salen unos niños que si no les das chicle a todas horas, te matan. Un argumento maravilloso.
Pero bueno, los bodrios siempre despiertan opiniones favorables basadas en supuestas incomprensiones de quienes no nos dejamos engañar, por lo que no se extrañen si encuentran críticas muy favorables. En fin, es lo que hay. El más listo de todos, y no le había mencionado, es Quentin Tarantino, que se habrá llevado una buena pasta por poner su nombre a esta estupidez vomitada por su amigo.
En definitiva, no pierdan el dinero y, sobre todo, el tiempo. Hostel es una mierda. Si es aficionado al cine violento de calidad, huya. Y si es mujer, huya también, la están insultando a usted y a todo su género. En fin, yo ya me quedo tranquilo dando el aviso, allá usted si no me hace caso.

Lo mejor: El cameo de Miike y las chicas.
Lo peor: Su insultante vacío y que, a pesar de ser una mierda, tiene en camino su segunda parte.
Calificación: 1 /10
Fdo: Chico Viejo
...ahora en http://cinefagos.wordpress.com















Lorenzo dijo
Mmmm... en efecto, tiene pinta de ser una putísima mierda. Pero ahora tengo curiosidad por ver el cameo de Miike. Cruel dilema.
Eso sí, no pienso pagar por verla ;)
16 Abril 2006 | 12:09 AM