Es Lola una película con una atmósfera “barroca” que llena la pantalla de colores, y sensaciones. Nos brinda así Fassbinder una experiencia fílmica que reposa en el animo del espectador tras el visionado, con la personalísima realización del director Alemán, de la que otros hacen uso y abuso pero carente de sentido (exceptuando notables casos), aquí si, aquí tiene sentido cada plano, la sensación voyeuresca que aparece de forma intermitente en esta película y de forma mucho mas frecuente en otras películas de Fassbinder, el uso de la cámara como aquel que utiliza un pincel o un lápiz…
Todo ello acompañado de una excelente banda sonora que acentúa los que los personajes especialmente el protagonista Bohm y la puta Lola, sienten en cada momento.
Narra “Lola” la llegada a un pueblo alemán de un hombre honrado que se hace cargo de la delegación de urbanismo, y aunque por motivos diferentes a los que tiene aquellos que se benefician especialmente el Constructor y “benefactor” de Lola, acepta la construcción que roza sino supera la ilegalidad de un edificio en el pueblo, que supondrá cierto progreso, a su vez se enamora Bohm de Lola sin saber a que se dedica esta.

Nos dice Fassbinder en la cinta con cierto reposo amargo que la sociedad para subsistir como tal necesita de dos caras que hemos de aceptar para poder avanzar, lo que pasa por la noche en el burdel y lo que pasa de dia en la ciudad no solo se complementan sino que se necesitan… Nos muestra la hipocresía necesaria para que todo siga rodando, especialmente en la conversación de la esposa del constructor con la amante-puta del mismo Lola, donde este no puede evitar una carcajada ante la evidencia de lo absurdo pero inherente a lo social a las relaciones, vivimos en una selva pero civilizada.
Tal vez su manera sea el constructor, el mas corrupto de todos el mas honrado no solo consigo mismo sino también con los demás.

Calificación: 8 /10

(Ver ficha)

Fdo: Jimmy Bahia