La Coctelera

Categoría: Reseñas (todas)

'FAILAN', la metamorfosis de un hombre

Una trágica historia de amor, el amor hacia la pareja, el amor hacia uno mismo, el amor a la misma vida. Con esta frase podemos resumir el argumento de esta película. El film protagonizado por Choi Min-Sik y Cecilia Cheung evoluciona sorprendentemente transformándola en un nueva película donde si en un principio podías reír al final haces todo un esfuerzo por evitar llorar.

Choi Min-Sik es un pobre hombre de una pequeña ciudad de Corea donde el crimen organizado o los conocidos "yakuzas" realmente tiene pocas tiendas que extorsionar y el negocio en general es bien distinto al que se puede disfrutar en las grandes ciudades. Recién salido de la cárcel por vender pornografía a menores en un pequeño videoclub que regentaba Choi Min-Sik se verá envuelto en una situación peligrosa de la cual, como resultado, tendrá que tomar una decisión que afectará a sus futuros años. Justo cuando parece tomar la decisión una noticia relativa a la co-protagonista, Celcilia Cheung, le hace embarcarse en un viaje emotivo y cautivador que sorprende primero al propio protagonista y más aún al espectador. Poco se puede descubrir de Chio Min-Sik, un actor con un talento sobresaliente que vuelve a demostrar su dotes interpretativas con este drama donde su personaje como si de un gusano se tratase se convierte en un verdadero capullo para acabar siendo mariposa. Cecilia Cheung bien representada en su papel es una joven de cara angelical victima de la propia vida que solo sueña con poder trabajar y llevar una vida simple pero feliz. La joven se vio obligada a tener que emigrar de China en busca de la única familia que le quedaba, sin embargo cuando llega se entera que sus únicos familiares se habían marchado fuera del país. Sola, desesperada, y desorientada uno de los negocios de los que el dueño es el "jefe" de Choi Min Sik se cruzará en su vida.

La película por lo tanto goza de dos partes totalmente opuestas; el inicio, probablemente alrededor de la primera media hora y la segunda parte en muchos aspectos genial. Es en la primera parte de la película donde conocemos al Choi Min-Sik "gusano", descubriendo la vida indigna que lleva. Maltratado por su jefe y despreciado por sus compañeros solo su amigo, con el que comparte el apartamento, parece llevar una mejor relación. Golpes y palizas es lo que se lleva una vez ha salido de la cárcel y la confirmación de que ese mundo no esta hecho para él. Beber, dormir y soportar la vida que lleva tienen como único aliciente para él su sueño de volver a su ciudad natal, con la cabeza bien alta, sobre un pequeño barco de pesca... Sin embargo reunir ese dinero parece ser toda una utopía conforme su desdichada vida avanza. Como dije anteriormente todo cambiará con los sucesos de una noche de lluvia en la ciudad donde tendrá la oportunidad de sacrificarse por conseguir el sueño de su vida. Aquí finaliza esta primera parte rica en contenidos y muy definitoria en cuanto al personaje de Choi Min-Sik.

La segunda parte del film carece de ese ritmo ágil y descriptivo de la primera pero a cambio la forma en la que enlaza las historias de Choi Min-Sik y de Cecilia Cheung consiguen enganchar al espectador que solo quiere saber más y más de la historia. Tal y como defino el argumento al inicio de la reseña, esta segunda parte, es todo un viaje donde los personajes descubren el amor en su más amplia concepción. El amor idealizado, la bondad, la confianza y el agradecimiento... todos son aspectos que recíprocamente los personajes se van intercambiando. Aunque realmente se puede decir que es Cecilia Cheung quien ejerce de profesora casual en toda esta historia. De esta segunda parte uno solo se puede maravillar no solo ante aspectos técnicos como la fotografía o la música sino también es los interpretativos, disculpen que vuelva a insistir, pero las posibilidades interpretativas, los cambios y la capacidad dramática de Choi Min Sik es abrumadora. En el viaje le acompaña su único amigo quien asiste al cambio, a la metamorfosis. Él es el recuerdo presente de su desdichada vida pero igualmente será su sustento en momentos difíciles.

Así pues en definitiva 'Failan' es un film emotivo y emocionante donde la bondad y el amor de una mujer pueden transformar y enseñar a un hombre que la vida es algo más que ser un simple desgraciado que se emborracha en los bares y cuya vida "criminal" es no solo absurda sino innecesaria pues no esta hecho para ella. El arrepentimiento y el abrir los ojos a la verdad nunca llega tarde... aunque así lo piensen algunos, pues haber conocido el amor y su significado es lo que hizo feliz al protagonista de la película. Failan es un viaje por la vida, por la esperanza, por los cambios, por el amor.

Lo Mejor: Obviamente al margen de la emotividad el actor Choi Min-Sik
Lo Peor: La excesiva soledad de los protagonistas

Calificación: 8,5 /10

Fdo: Kitano

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CRYING FIST

HIJOS DE LOS HOMBRES ~ reseña de Jimmy Bahia

Children of Men es una pelicula con un mensaje claro y evidente, aun más si la encuadramos en un momento político, el actual, entre choques de civilizaciones, de religiones, de regiones y demás inventos, nos plantea el terrible supuesto - ¿y si la humanidad quedase estéril?, Incapaz de procrear, ¿importaría el mañana?, ¿habría esperanza?, sabemos que no, el hombre es un animal social y su razón de ser no es mas que la supervivencia a través de la descendencia. Tranquilícense que no pienso dedicar esta reseña a la difusión gratuita e innecesaria de cierta filosofía barata, para eso solo tienen que encender la tele o la radio donde seguramente encontraran algo.

Ahora pregúntese ¿y todo esto a cuento de que? yo les contesto … este mensaje claro, sin fisuras y que se muestra en todo su esplendor en el último tercio del film, puede resultarle a algunos demasiado presente, demasiado evidente y ser esto un handicap con el que la película ha de luchar para imponerse como producto artístico-audiovisual, es decir el continente podría distraernos en exceso del contenido, pues bien esto es una tremenda gilipoyez y el que aquí suscribe lo ha leído en mas de una ocasión, un film es continente y contenido (como bien decía creo recordar Stan en su critica de ‘El Señor De La Guerra) y ambos van de la mano de una u otra forma en este caso unidos de forma perfecta, pues el uno existe por el otro, la línea narrativa no se aleja hacia caminos secundarios que no hacen más que enredar o en anécdotas fuera de lugar que afean el paisaje, innecesarias aquí. Porque, y he aquí el merito de Cuarón y de todo el equipo de rodaje, saben cual es el objetivo y logran alcanzarlo con eficacia.

La ambientación, todo lo que rodea a los personajes principales (digámoslo ya un excelente elenco que cumple a la perfección desde un impresionante Clive Owen a Julianne Moore pasando por un irreconocible y grande como siempre Michael Caine), escenarios, iluminación, extras, todo lo que podríamos llamar diseño de producción lleva al espectador a seguir la historia, a adentrarse en ella, a ser uno de los personajes, identificación y empatía son las claves y tal vez el objetivo ultimo que debiera tener una película al menos una de estas características. A poco de empezar uno entra en un mundo apenas futurista, con ciertos toques semidocumentales tan en boga, pero que hay que saber utilizar, en este caso el manejo de la cámara la selección de encuadres el uso de la cámara en mano no mareante, el estilo en definitiva que le imprime el director, hace que nos adentremos más y más en ella hasta llegar a ser uno de los personajes. Especialmente interesante es el momento del tiroteo, se que algunos tacharan a Cuarón de director de encargo, carente de personalidad y de autoría, pero en este momento cuando se atreve en una película de estas características a mantener la cámara durante prácticamente toda una secuencia con unas gotas de sangre -según el propio director fue una casualidad-, es pura valentía. Esto debería tener el efecto contrario al que hace unas líneas mas arriba escribía, pero resulta que no que el efecto es el de que nos han dado la cámara, nos dicen - toma participa, no solo formas parte de la película sino que has acompañado a los protagonistas durante todo el viaje; entrega la cámara al espectador, haciendo aun más patente el objetivo de que éste se involucre al cien por cien. Este es uno de los pocos “alardes” que se permite el que maneja los hilos. No puedo y no quiero continuar esta crítica sin hacer mención a una de las escenas mas impactantes, que uno ha visto en la gran pantalla, una de esas escenas que se te quedan muy adentro para siempre, ambos protagonistas Theo (Clive Owen) y Kee (Clare-Hope Ashitey) que están en un edificio que ataca el ejercito y defienden los rebeldes, cruzan el pasillo y bajan las escaleras con el niño en brazos mientras todos cesan por un momento de combatir, huir, gritar o llorar, la esperanza esta cruzando a su lado y no pueden omitirla, es más, quieren verla, quieren tocarla y no dañarla, el silencio llena la pantalla, cesan las armas por solo un instante, pues es solo un momento, nada más cruzar la línea de fuego, continúan las bombas, las armas que callaron vuelven a golpear con fuerza, tal vez solo fue un espejismo. La esperanza cruzó a su lado y son tan necios como para seguir matándose, pasó la respuesta pero nadie hizo pregunta alguna.

Seguramente son los mismos aletargados de siempre los que carentes de maniobra intelectual alguna tacharan una y otra vez este film de mera maniobra comercial, de película efectiva pero no de autor, tratando de menospreciar una de las mejores películas de los últimos años, estos son los mismos que hablan de la época dorada de Hollywood salivando y tachando al cine actual de falto de chispa, de carente de magia, amigos míos vean más cine o dejen de verlo y hágannos un favor a todos. Hacía tiempo que el que esto suscribe no partía de una oscura sala de cine, con la sensación inmediata de satisfacción ante lo que le ha ocurrido durante dos horas, y es que el cine es por encima de otras muchas cosas, vivir sensaciones que otros intentan poner a nuestro alcance y que solo unos pocos consiguen. Si Cuarón es un “Autor” o no lo es el tiempo nos lo dirá, lo que si puedo asegurar con certeza es que ‘Hijos de los Hombres’ es un gran película, de eso no cabe duda alguna.

Nota: 9/10

(Ver ficha)

Previa con pósters, fotos y tráiler, aquí.

Fdo: Jimmy Bahia

THE WICKER MAN: Cage contra las mujeres

Si algo se puede decir de ‘Wicker Man’ es que es una película desconcertante. Y lo es porque la cara que se te queda al finalizar la proyección es una mezcla entre incredulidad y extrañeza. No sabes muy bien si todo ha sido una cara y elaborada broma o si, por el contrario, acabas de ver un film muy malo, peor de lo que te esperabas. Sí, puede sonar raro, pero es mi sincera impresión. Neil LaBute, director que suele trabajar a millas de distancia del terror fast food, parece haberse choteado pero bien de todos aquellos productores que pusieron en sus manos el remake de este ‘Hombre de Mimbre’.

La trama del film es bastante simple: un agente de policía un poco depresivo debido a un trágico accidente en el que murieron una mujer y una niña, recibe una carta de su antigua prometida, que le solicita su ayuda para encontrar a su hija desaparecida. Aún sin tener jurisdicción y bajo los efectos de una depresión de caballo decide viajar hasta el lugar, una siniestra comunidad de apicultores muy poco abiertos a inferencias extranjeras y donde nadie parece conocer a la desparecida. Como veis, toda esta premisa tiene un fuerte aire de deja vu, sobre todo a la vista de la reciente Silent Hill, con la que guarda similitudes evidentes: un progenitor en busca de su hijita perdida en medio de un lugar inhóspito en el que una líder espiritual maneja el cotarro de mano de un libro de rituales con muy mala pinta. El protagonista tiene que ir recorriendo el lugar en busca de pistas que le lleven hasta su objetivo mientras sortea toda clase de peligros y situaciones misteriosas.

Lo único que diferencia a ‘The Wicker Man’ del resto de su clase es cierto toque de humor socarrón, negro a más no poder, que deja sobrada cuenta en los últimos veinte minutos, de absoluta locura. Nicolas Cage se encuentra en su salsa para desarrollar todos sus tics de sobra conocidos y recalcar, aún más si cabe, ese tono cómico que tan poco casa (en principio) con una producción enmarcada en el thriller. De modo que si algo mereció la pena fue su interpretación. A pesar de que muchos le consideren un actor bastante limitado (creo que tiene tantos seguidores como detractores) en este film transmite a la perfección la evolución emocional de su personaje, un hombre que pasa desde la más profunda depresión hasta un estado de locura y desesperación pasando por la violencia física. Digamos que lo peor que podía haber hecho para relajarse mentalmente era buscar a la niñita de marras. Por si las maneras del actor no fueran suficientes, el guionista (que debe de ser un cachondo de aupa) introduce la complicación de que la misteriosa comunidad se dedique a la apicultura y el protagonista sea alérgico a las abejas, una situación que sirve para ver las impagables posturas y caras de agobio de Cage así como para acrecentar el desasosiego y cabreo del personaje, que no es que no quiera solucionar el caso, sino que casi preferiría poner tierra de por medio con tanto insecto venenoso suelto. De modo que, visto lo visto, una vez puestos los naipes sobre la mesa a uno sólo le queda esperar a ver cómo se las han ingeniado para poner fin a tan extraña propuesta. Y es precisamente el final, lo mejor y más descaradamente divertido que he visto este año tal y como adelantamos antes. Lógicamente, este final ya estaba presente en la cinta original, pero un servidor, que no la había visto, encontró en él una grata sorpresa, la única quizás argumentalmente hablando.

Parece que hasta ahora la película tampoco pinta tan mal, ¿eh? Pues no es esa la impresión que quiero transmitir, porque estamos ante una película muy mediocre, original en algunos de sus planteamientos pero aún así, pobre. Poco o nada hay de terrorífico en el largometraje, escasos sustos aguardan al espectador y los que hay no son gran cosa. Por eso, la película se hace monótona, sin interés y casi absolutamente predecible. La mayor parte del metraje sigue la misma tónica de interrogatorios a las hoscas habitantes del lugar, que tratan al pobre policía con visible desprecio, ya que se trata de una sociedad matriarcal en la que los hombres somos meros bueyes de carga que sólo sirven para trabajar y procrear. Nuestro sufrido protagonista irá resolviendo el misterio sin saber en qué lío se está metiendo.

Técnicamente tampoco deja de ser un film de lo más convencional, de factura correcta si obviamos sus innumerables fallos de raccord (no sé cuantas veces hay cambios injustificados en la vestimenta de Cage). A nivel interpretativo, aparte del protagonista, tampoco encontramos nada del otro mundo. Ellen Burstyn pone presencia y edad más que otra cosa en su papel de matriarca comunal; Kate Beahan estropea su escaso (pero importante) papel con una interpretación de lo más sosa por no decir directamente mala; y, por último (y por destacar un rostro conocido), Leelee Sobieski repite el rol que todos parecen ver en ella, el de ‘Lolita fatal’ inocente pero peligrosa.

Llegamos ya a lo más curioso del tema: que la dirección corra a cargo de Neil LaBute. El autor (también escritor y dramaturgo) que ha sido tachado repetidamente de misántropo (y aquí entran en juego consideraciones personales) ha comprobado (sin mucha sorpresa imagino) que ahora se le acusa de misógino. En su reciente visita al Festiva de Sitges (donde Chico Viejo tuvo oportunidad de verla en primicia) LaBute declaro: "si la primera versión hablaba de un choque entre religiones -el mundo pagano enfrentado al católico-, yo quise trasladar el conflicto al terreno del género: al choque primario entre hombre y mujer. Quise abordar temas de política sexual, abordando una visión perturbadora del concepto de matriarcado. Como consecuencia de ello, me han acusado de misógino". Supongo que la pregunta que toca hacerse es: ¿’The Wicker Man’ es una película definitivamente misógina? A mi parecer no. Es cierto que las mujeres son malas, los hombres son lerdos y hasta existe algún toque de violencia de género si alguna feminista quiere sacarle punta al tema. Pero todo se enmarca en una película de ficción destinada al gran público para su entretenimiento puro y duro. Ir más allá es buscar donde no hay. Supongo que buscar polémica es una estrategia tan buena como cualquier otra para promocionar un producto que se sabe de antemano que necesitará un empujoncito.

En resumen, una película que resulta mínimamente entretenida, con algún toque memorable y un final de lo más desconcertante. Nada del otro jueves y algo totalmente prescindible viendo las geniales propuestas que encontramos actualmente en cartelera. Para algo existe el videoclub.

Lo mejor: las expresiones de Nicolas Cage. Los últimos veinte minutos, de locura.

Lo peor: un desarrollo muy predecible. Escasos sustos. Unos secundarios muy justitos. Un aire de “ya visto” que rodea a todo el conjunto.

Nota: 4/10

(Ver ficha)

Fdo: Stan

'Hijos de los Hombres', o cómo hacer buen cine

Alfonso Cuarón es un director cuanto menos interesante al que se le conoce por la extensa variedad de proyectos que es capaz de afrontar (con éxito). "La princesita" es un agradable y sensible (sí, a ratos sensiblero) film de aventuras infantiles. "Grandes esperanzas" es un buen drama (un tanto desaprovechado) con un reparto de lujo. "Y tu mamá también" es una comedia dramática social hilarante a ratos y triste propuesta, muy alejada de sus anteriores trabajos, al ser un film de carácter independiente. Y por último, su archiconocida "Harry Potter y el prisionero de Azkaban" es en mi opinión la mejor película del famoso mago despues de la primera, y sin duda la de mejor guión.

Pues bien, tras demostrar que es capaz de tocar cine de todos los géneros y de todos los colores, se pasa a la ciencia-ficción con buenísimos resultados. Te guste más o menos, es una película IMPRESCINDIBLE, en mayúsculas. Iba con las expectativas muy altas pues el trailer ya era magnífico, y las ha cumplido completamente.

Voy a pasar a analizar a fondo los elementos del film: Lo primero, tiene un ritmo inmejorable. Tiene acción cuando debe y momentos relajados, hermosos, y a la vez crueles y descoranzadores, cuando deben de ser. Pero todo con un control y una sabiduría inmensa de Cuarón de cómo montarlo y calibrarlo todo.

Los intérpretes están todos geniales. Desde Clive Owen (intérprete de la magnífica y morbosa "Closer", de la pasable y entretenida "El rey Arturo" y de las buenas "Plan oculto" y "Amar peligrosamente") y Julianne Moore (que aparece mucho menos de lo que creía), hasta un grandioso Michael Caine y la pobre chica a la que dan ganas de ponerla en un pedestal. Y una curiosidad, la señora que les acompaña durante el trayecto es la mala malísima de "Matilda".

Y bueno, en cuanto a apartados técnicos, pues qué voy a decir. Es espectacular. Cierto es que al meterme en la historia y en la situación tan de lleno casi no les presté atención. Pero son magníficos los planos secuencia y la espectacularidad-realismo-intensidad de muchas escenas. Todo en cuanto a apartado técnico es perfecto, incluída la equlibrada y emotiva banda sonora.

En cuanto a la historia, pues no quiero desvelar mucho a quienes no la han visto todavía. Sólo puedo decir que es muy original, triste, inteligente y precisa. Describe a los personajes y los expone en situaciones graciosas y entrañables para luego sufrir con y por ellos. Sin duda, la historia satisfará a la mayoría de los fans más acérrimos del género de la ciencia-ficción siempre y cuando no esperen encontrarse con el nuevo "Blade Runner". Y cuando hablo de ciencia-ficción me refiero a la de verdad, a la que me comenta Jimmy Bahia en el post de "Gattaca", no al género fantástico, ya que es sencillo confundirlos.

Entre los peros tan sólo se encuentran un par de escenas concretas cuyo contenido es cuestionable y unas buenas intenciones que aunque para mí no son negativas (todo lo contrario) hay gente que las confunde con vulgares panfletos políticos.

Y en definitiva, una película magistral que recomiendo al 100% y que consige lograr un completo equilibrio entre la ciencia-ficción, el thriller y el drama social. No os olvideis del gran mensaje que vereis en el film, es algo que hay que tener en cuenta o acabaremos así muy pronto. La película plantea la pregunta "¿Hasta que extremos seremos capaces de llegar?" para que nosotros la respondamos, y auguro será en breve.

Una película que hay que ver, aunque por el trailer puedas atisbar parte del contenido, es un film con muchas sorpresas y para ver en pantalla grande. Felicidades a Alfonso Cuarón por su gran trabajo. Estaremos esperando su próximo proyecto impacientemente.

Calificación: 9/10

-Previa de 'Hijos de los Hombres'-

Fdo: Cinematic (artista invitado)

'LA DALIA NEGRA': el más flojo cine negro al servicio del De Palma menos inspirado

Justo cuando uno empezaba a creer que todo eran pétalos de rosa en el camino nos llega la primera gran decepción de la temporada: ‘La Dalia Negra’. Y la desilusión se acrecienta considerando que el género negro me encanta, James Ellroy es uno de sus máximos exponentes en la actualidad y Brian de Palma ya se había aproximado a él con gran maestría en ‘Los intocables de Elliot Ness’. Desgraciadamente, lo que aquí encontramos no será mucho más que bonitas postales de los años 40 con los más reconocibles arquetipos como protagonistas.

La película nos sumerge en la vida de Bucky Bleinchert (Hartnett), un joven policía, ex púgil, que tras una pelea patrocinada por el propio cuerpo, consigue ascender a detective. Su nuevo compañero, Lee Blanchard (Aaron Eckhart), el boxeador que luchó con él en el ring, está liado con Kay (Johansson), una atractiva mujer, trasunto de femme fatale, que los unirá en un triángulo marcado por la amistad y el deseo. La obsesión de Lee por encontrar al responsable del brutal asesinato de Betty Ann Short, una chica apodada “la dalia negra”, hará peligrar su cordura, su amistad y su relación con Kay. Si crees que tendrías que repasar este sencillo esquemita para meterte en la trama ni te imaginas la de nombres, datos, lugares y pistas que se diseminan por toda la película para conseguir atar todos los cabos sueltos.

Bueno, hablamos de una novela de James Ellroy, no se podría esperar otra cosa. El torturado escritor es un cronista de una época que para él parece congelada en el tiempo. Conoce todos los detalles de su universo y todos tienen su lógica e interrelaciones. Conseguir plasmar eso en un guión en unas dos horas es muy complicado, así que no meteremos más leña en el fuego. Sin embargo, y para desgracia de De Palma, en esta ocasión sí que tenemos un referente directo para comparar su nueva película, y qué referente amigos, ni más ni menos que esa obra maestra que es ‘L.A. Confidential’ de Curtis Hanson. Ésta, a diferencia de ‘Black Dahlia’, consigue meternos de lleno en Los Ángeles más corruptos de los años 40, donde Hollywood, las drogas, la mafia, los polis corruptos y los asesinatos estaban a la orden del día (o al menos así permanecen en la imaginación de Ellroy). Pero claro, no hay color entre una película y otra, empezando por lo más obvio: el film de Hanson tenía un reparto excepcional al que Hartnett, Johansson y compañía no le llegan ni a la suela de los zapatos, o al menos no se los ha exprimido lo suficiente para dar lo mejor de ellos.

Y es que el apartado interpretación la película va muy justita con dos peros: el doblaje (que en este caso le hace mucho mal al conjunto) y la actuación de Aaron Eckhart (que desde ‘Gracias por fumar’ no deja de sorprenderme). Personalmente opino que Josh Harnett no es mal actor, tiene presencia y algún que otro registro interesante, pero no le veo capaz de sostener el peso de toda una película. Es como pasaba con ‘El reino de lo cielos’, los secundarios se comen con patatas al protagonista. Por su parte, Johansson tiene un papel muy limitado, sin demasiado peso y sobre la mitad de la película llega a desaparecer durante un buen rato. Creo que es el momento idóneo para aclarar que todo el bombo sexual con el que se ha vendido esta película es un timo como una casa. Lo más erótico que vais a ver de la guapísima actriz es un poco de pierna y algo de escote. Si los mandamases han recortado esa escena tan supuestamente tórrida es agua de otro costal. Volviendo al tema principal, sólo nos queda reseñar la labor de Hilary Swank, que está correcta y poco más. No quiero olvidarme de Fiona Shaw, que realiza una actuación desastrosa en un papel aún más lamentable.

Obviando ya a sus actores, creo que el principal defecto de ‘La Dalia Negra’ es que no consigue en ningún momento despertar interés. Al contrario que en ‘L.A. Confidential’, yo, como espectador, no encontré motivo alguno para mover mis células grises e intentar seguir la tan enrevesada trama. Bueno, con esto quiero decir que la película se entiende perfectamente (al menos en su esquema más simple), pero es la típica historia que uno tiene que ver una y otra vez para dominarla del todo sin perderse. Lástima que en esta ocasión no creo que la revisione de aquí a mucho. Y es precisamente por esto, por su falta de intensidad y sentimientos, por ser demasiado fría y formal, que uno no encuentra motivación alguna para seguir las pistas de un asesinato tan despiadado como insignificante. El motor de la historia sigue siendo el poli duro pero bueno, capaz de doblar la ley para hacerla cumplir, pero con unos ideales férreos. Bleichert es un reflejo de Bud White, pero donde la fiera interpretado magistralmente por Russell Crowe se movía por fidelidad y sus demonios personales, el personaje de Harnett es un poco hueco y sin una ética identificable por el espectador. No sé si la novela adolece de los mismos fallos, no la he leído, pero lo que sí es evidente es que Curtis Hanson en ‘L.A. Confidential’ supo dibujar unos personajes inolvidables y del todo creíbles (impagables Kevin Spacy y Guy Pearce), cosa que no ocurre en la película que nos ocupa. Aquí prevalece al estética más que la historia, como una celebración de “mira qué bonitos y elegantes eran los años 40 con cigarros y tipos duros”. Pasan coches de época, la gente pregunta pistola en mano y uno, ahí sentado en la oscuridad, se pregunta cuándo pasará algo medianamente interesante. Además, aunque os será casi del todo imposible averiguar quién mató a quién, uno ya se imagina que a) la víctima no merece tanto esfuerzo y b) pase lo que pase no irá nadie el talego.

En el apartado técnico, por el contrario, no queda más que destaparse el sombrero: ambientación, fotografía, vestuario, etc son sensacionales. Sólo una pega: una banda sonora de lo menos inspirada posible, plagio de la elaborada por el gran Jerry Goldsmith para la película de Hanson. En cuanto al trabajo del propio Brian de Palma hay que decir que, en cuanto a dirección, ha elaborado una película formal pero sosa: abundantes primeros planos metiéndonos en la visión subjetiva de los protagonistas, juego de sombras y enfoques forzados que no son santo de mi devoción. Prefiero al De Palma más brutal de ‘Scarface’ o al dinámico de ‘Snake Eyes’. Tan sólo en una escena desarrollada en una escalera (¡qué bien se le da a De Palma rodar en escaleras!) pude encontrar lo que había ido buscando: la elegancia y crudeza propia de 'Los intocables' y la violencia de 'El precio del poder', lástima que fuera un rayo de luz en un día de nublado.

En definitiva, una película tan buena técnicamente hablando como desprovista de interés. Cine negro de estereotipos y cortinas de humo al servicio de una enrevesada historia llena de giros, “sorpresas” y pistas que desembocan en un final tan inesperado como absurdo y ridículo. Lo dicho: postales enviadas por Bogart.

Lo mejor: Aaron Eckhart, un actor que vuelve a despegar. La escena del asesinato en la escalera. El diseño de producción.

Lo peor: su poca claridad narrativa, propia del Elrroy más perdido en su mundo, pero impropia para una película. Lo plano de algunos de sus personajes. Las comparaciones con ‘L.A. Confidential’ son inevitables.

Nota
: 4/10

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Fdo: Stan

GATTACA ~ reseña de Paul Kersey

Tres de las obras de Andrew Niccol tienen un claro vínculo en común: La Identidad. Tanto en The Truman Show (guión) como en Sim0ne y la presente Gattaca (ambas guión y dirección), somos instalados en el microcosmos de unos personajes (Truman/Sim0ne/Vincent) inmersos en tres mundos en transición hacia un incierto futuro. Y en estos tres films sus protagonistas viven en paralelo a sus creadores. Christof afirma haber creado a Truman, Victor Taransky fabrica a Sim0ne, y Jerome Eugene Morrow es, de algún modo, el artífice del nuevo Vincent Freeman, pues le cede sus fibras y fluidos para que éste pueda acceder a Gattaca. La tele-realidad, la imagen digital y la ingeniería genética, definitivamente insertadas en nuestra sociedad. Los protagonistas de Niccol viven en pos de una identidad que les ha sido sustraída, para finalmente encontrarla y evidenciar que son los demás los que carecen de ella.

Gattaca nos narra la historia de Vincent Freeman (nótese lo irónico de su apellido, hombre libre), un chico concebido de forma natural y aquejado desde su nacimiento de una condición cardíaca. Sus padres, ante la posibilidad que supone la concepción de un embrión perfecto gracias a los avances genéticos, deciden tener un segundo hijo. Nace Anton Freeman, que hereda el nombre de su padre, y automáticamente Vincent es desplazado. Primero por su familia, más tarde por, nos advierte un significativo subtítulo un futuro no tan lejano. Con el sueño de la astronáutica como única meta, y ante el desaliento que le es infundido desde su hogar y la nueva sociedad, Vincent parte hacia Gattaca, donde deberá resignarse a trabajar como celador dada su condición de no-válido (aquel que no es perfecto). Pero cierto día contacta con German (genial, como siempre, Tony Shalhoub), un prestamista de escalones (sociales, se entiende) como bien dice la versión original, que le pone en contacto con Jerome Eugene Morrow (elegantísimo y soberbio Jude Law), un válido impedido tras un accidente que le cederá su orina, sangre, fibras y cabellos con tal de que Vincent pueda sortear los controles de Gattaca, convertido así en Jerome a los ojos del nuevo mundo.Todo marcha bien hasta que una pestaña de Vincent cae en el escenario del crimen del director de la misión espacial, poniendo en peligro la nueva identidad de Vincent y la posibilidad de saltar al espacio...

Andrew Niccol aborda este argumento sin encerrarlo en los parámetros del vulgar thriller contemporáneo, dando lugar a una obra sobria y vigorosa al mismo tiempo. Es refrescante el modo en que es visualizado el futuro, que huye de postales apocalípticas o híper-tecnológicas, esas tantas veces vistas en el género de la ciencia-ficción distópica. Entre el art-decó y el minimalismo más aséptico, con una límpida y majestuosa arquitectura que amplifica todas y cada una de las escenas, que se benefician de una radiante fotografía conjugada a base de hipnóticos cromatismos. La bellísima partitura de Michael Nyman, -muy superior al hype que supuso The Piano-, de movimientos clásicos que contrastan con el futuro mostrado, es responsable también de embellecer cada plano, cada línea de diálogo. Diálogos que en ocasiones se declaman con total frialdad, una estrategia seguramente nada caprichosa y ciertamente efectiva en más de un pasaje.

Sobre las reflexiones a las que nos conduce, es inquietante el panorama que nos muestra, donde la genocracia se revela como el nuevo orden. Aparentemente no racista, no clasista, pero en el fondo la terrible suma de las dos cosas. Eso nos remite al subtítulo con el que se abre la película: “Un futuro no tan lejano”. Una ejemplo muy admirable de cómo hacer cine social o de denuncia sin recurrir a pataletas panfletarias, ciñéndose estrictamente a las emociones de sus personajes y a una, claro está, original vuelta de tuerca al tan manido tema de las sociedades futuristas. Cine de autor y no industrial, pese a su impecable vestimenta.

Gattaca es un film atemporal, visionario, profundamente emocional y ante todo humano. Un film de literal ciencia-ficción; como casi siempre, es por medio de este género que el arte ha conseguido plasmar con mayor acierto las ensoñaciones y miedos de nuestro mundo. Andrew Niccol, sin prisa pero sin pausa, ha ido construyendo una impronta personal que, aunque sutil y difuminada, se caracteriza por su aproximación, aparente amable, a los males y/o avances del planeta. Un título éste que se ha convertido por derecho en un clásico, a pesar de que en su día se quiso ver como un film menor obra de un guionista competente; la clásica memez surgida de la vagancia intelectual de los de siempre, un nuevo cliché mediante el cual despachar injustamente trabajos tan redondos como Gattaca.

Sobre el reparto, destacar el irónico rol del gran escritor y provocador (“Myra Breckinridge”, una deliciosa locura que Hollywood prefiere no recordar) Gore Vidal y la breve pero agradable presencia de Elias Koteas como Antonio Freeman. No olvidar al muy eficaz secundario Xander Berkeley y sí al siempre soso Loren Dean (le salva “Mumford”). Uma Thurman cumple sin más y vemos al errático Alan Arkin como agente del FBI, en un insustancial papel. Dejo para el final la acertadísima y contenida interpretación de Ethan Hawke, mal que les pese a muchos, un muy buen actor.

Calificación: 10/10

Lo mejor: Absolutamente todo, en especial la banda sonora

Lo peor: Que su influencia no se haya extendido sobre los modos del cine contemporáneo

(Ver ficha)

Fdo: Paul Kersey

'ARDOR': una interesante pero desaprovechada película

A pesar de lo que pueda parecer el cine coreano, y en concreto cuando estamos viendo un drama, generalmente podemos decir que posee una serie de cualidades y peculiaridades que lo hacen diferente a lo convencional. Esta serie de peculiaridades posiblemente sean motivo de desagrado y malestar obteniendo como respuesta inmediata la incomprensión y rechazo del espectador. Sin embargo estas mis palabras no buscan ni subestimar al espectador ni a dar una clase teórica sobre cine, simplemente son la base para una reseña.

Ardor’ es un film que narra la historia de una mujer abatida por el dolor del engaño que tras retirarse al campo para intentar rehacer su matrimonio se ve envuelto en un pequeño juego “indecente” junto a un también recién llegado vecino al pueblo. No hace falta decir nada más, el argumento es así de simple pero al mismo tiempo suficiente para hacer una buena película. Sin embargo en esta ocasión es cierto que, desde mi punto de vista, el director ha desaprovechado la película pudiendo haber entrado más dentro de los personajes y hacer más completa la misma quedando como resultado final una película corta, algo hueca y sobre todo desaprovechada.

Pero volvamos primero a la citada “base” de la reseña. ¿Cuales son las peculiaridades del drama de las que hablo? Bien, pues entre éstas destacar una de ellas... “intimidad”. Hasta día de hoy, y recuerden que no hablo en términos absolutos, éstas películas suelen ser muy intimistas, se suele mostrar siempre al protagonista solo con sus pensamientos. Podemos hacer referencia con esto a lo que se podría calificar como una de las reglas de oro del cine “una imagen, un gesto vale más que mil palabras”, en ‘Ardor’ la actriz protagonista se siente y está sola. La soledad que experimenta la mujer protagonista es parte de la escenografía convirtiendo un salón en un hueco vacío y lúgubre a pesar de que apenas unos metros a su lado una enorme ventana deja ver la inmensidad y hermosura de un verde valle. Incluso en aquellas escenas donde unas terceras personas aparecen e interactúan ella parece estar perdida como si estuviera en un lugar extraño y desconocido. No hablo desde el desconocimiento, esto mismo lo he podido comprobar en otras películas en directores como Hou Hsiao Hsien o Hong Sang-soo.

Así pues el drama coreano se ve recompensado y compensado en cierta manera por un mayor cuidado de la estética y los personajes a cambio de un ritmo menor y un desarrollo o narrativa diferente que al cine, sobre todo, norteamericano nos tiene acostumbrados. Éstas son otras de las peculiaridades que podemos ver en este estilo de cine. Los protagonistas son acaparadores prácticamente en un 99% de las escenas, toda la atención se centra sobre ellos. Sin embargo en esta ocasión el trabajo del director no ha sido muy positivo pues si bien la protagonista esta muy bien hay dos personajes de vital importancia que desaparecen; el marido objeto y causante del argumento además de la historia solo tiene un par de presencias que dicen de su personaje pero permanece ausente en una situación que supuestamente invitaba a una mayor participación; no igual sucede con el médico que de todas formas a pesar de tener mayor presencia no consigue buenos resultados quedando poco creíble su persona y actuación.

Finalmente todo lo dicho se resume básicamente en que el resultado es una película intimista con un personaje principal marcado psicológicamente que intenta sobreponerse y buscarse a si mismo. Como sucede en la realidad cuando se rompe aunque intentes pegarlo no quedara como antes y en algunas ocasiones lo mejor es volver a comprar otro. Ingredientes e historia para un drama no le han faltado, con una buena fotografía y música, pero la torpe mano del director a estropeado la historia (desde mi punto de vista) quedando vacía de contenido y muchas dudas y preguntas sin respuestas. Más metraje o falta de guión o de ideas... algo ha fallado para que esta película se queda en a medias.

Lo Mejor: La actriz protagonista (la cual conocerán por la serie 'Perdidos')
Lo Peor: No llega a romper y se queda vacía.

Calificación: 5,5

(Ver Ficha)

Fdo: Kitano

'Lo que sé de Lola' ~ reseña de Álvaro Vicente Palazón

En una callejuela de Alicante, medio desierta a aquellas horas de la tarde, se alargaba una alfombra roja echa de retales decolorados. Nadie se preguntaba que quería decir todo aquello, al fin y al cabo no había nadie. El día anterior Lo que se de Lola se estrenaba en San Sebastián, en la sección oficial, pero no se conocía la peli y mucho menos a los actores. El único reclamo era Carmen Machi alias “Aída” que hacía un cameo en la producción. Supongo que con el lema de “Vales lo que te haces esperar” Lola Dueñas y el protagonista de la peli, Michaël Abiteboul aparecieron junto al director alrededor de las nueve y media y todos subimos por unas grandes escaleras rojas que presagiaban una noche muy glamorosa. No fue así, y no lo fue porqué el cine que había escogido la Ciudad de la Luz para el estreno parecía más bien el decorado de alguna escena de Torrente a pesar de que Lola Dueñas, excesivamente nerviosa, en su discurso sobre la peli dijo que era un lugar maravilloso, de hecho su discurso se limitó a aquella frase. Sin embargo el director decía que nos fijásemos en los detalles, algunos lo hicimos y así descubrimos muchas negligencias del rodaje, que era una peli de miradas y silencios y entonces lamenté no haberme llevado una almohada. Y empezó la película.

Una co-producción entre Francia y España que, al menos en su versión original, está subtitulada al castellano reservando la lengua gala en la que se rodó. Un rodaje que pasó por París y acabó en los estudios de cine alicantinos. Pues bien, los allí congregados nos enfrentábamos a un falso independiente, y digo falso porqué al fin y al cabo el mérito de las producciones independientes es que el rodaje se realiza en escenarios reales y no en estudios. Nos enfrentábamos a una opera prima, al debut en una producción española de actores bien conocidos en el país galo. Nos enfrentábamos a dos largas horas de metraje llenas de silencios y miradas, sin apenas diálogos.

'Lo que sé de Lola' es la historia de Léon, un hombre que vive en un piso de la capital francesa junto a su madre inválida que depende absolutamente de él. Una relación fría que el director no acaba de describir de modo que el espectador no conoce bien del todo el sentimiento del hijo sobre la madre. Poco antes de la primera media hora la madre muere de una forma pintoresca y surrealista y es entonces cuando surge la figura de Lola, una española ruidosa “como todos los españoles”. Es esta primera media hora lo mejor de la película, la presentación de dos personajes solitarios que, a pesar de vivir puerta con puerta, a penas se ven cara a cara. Él, tras la desaparición de su madre, no tiene ninguna ocupación y esta es una de las grandes preguntas que se formula el espectador ¿de qué vive este hombre? Queda claro que robar el correo de sus vecinos no le da de comer. Ella es una emigrante llegada a la capital, pero… ¿qué hace Lola en Francia?, de nuevo Rebollo deja cabos sin atar. Léon se verá atraído por Lola pero, tímido, se dedicará a contemplarla y a cuidar de ella sin que Lola sepa quien lo hace. Se desarrollan así algunas de las escenas más divertidas de la historia como cuando Léon deja dinero en el suelo del pasillo justo antes de que Lola salga del ascensor. Pronto la vigilancia que ejerce el francés sobre su vecina se complicará cuando ésta decide viajar a España para visitar a su familia, sin embargo el francés no se da por vencido y decide perseguirla fuera de las fronteras. Es ahí donde entra Carmen Machi, una gran actriz que encarna, sin embargo, un papel que apenas aporta nada a la historia y que perfectamente se podían haber ahorrado, una prostituta amiga de Lola desde la infancia.

A esta opera prima del, hasta ahora cortometrajista, Javier Rebollo le faltan argumentos para mantener una producción de casi dos horas sin aburrir al espectador, le faltan datos y explicaciones para aclarar la situación de sus protagonistas. La abundancia de silencios y la escasez de diálogos deberían complementarse con algún detalle que resulte atractivo y sin embargo en Lo que se de Lola nos encontramos una estética austera aderezada con un reducido reparto que no nos permite descansar de modo que en la pantalla siempre nos encontramos a los mismos. Otro de los grandes errores de esta producción es el uso de la voz en off, innecesaria y empalagosa, que narra los actos de Lola pocos segundos antes de que ella los lleve a cabo. Javier Rebollo dirige de forma simple, sin apenas movimientos de cámara (conté solo dos, uno a mitad de la producción y otro al final) y sin aprovechar los decorados de la Ciudad de la Luz. Es una producción arriesgada, áspera, personal… que no busca entretener al espectador, entiendo lo primero pero no lo segundo, al fin y al cabo el cine es entretenimiento. No todos son inconvenientes, descubro en Rebollo un interés por comunicar al espectador los sentimientos de sus personajes a través de las escenas sin diálogos, a través de las miradas y de los hechos y no mediante las palabras. Es por eso que la producción, que bien podría haber sido un mediometraje, se alarga, pues utiliza una escena de dos o tres minutos para mostrar a un personaje que no tiene trabajo cuando eso ya se ve a lo largo de la peli. Lo que se de Lola augura un interesante futuro para su director que debiera corregir en su próxima película algunos de los errores que comete en esta, quizás regresar al cortometraje o pasar antes por el mediometraje sería una buena idea, al fin y al cabo al ver esta peli uno tiene la sensación de que se ha alargado por exigencias del guión, quizás por presiones de la productora que no estaría dispuesta a distribuir a una producción de media hora que es, sin duda, su duración idónea.

Lo mejor: Los dos actores.

Lo peor: La duración y algunos cabos sueltos que deja el director.

Calificación: 6 /10

(Ver Ficha)

Fdo: Álvaro Vicente Palazón (artista invitado)