
Si a la magistral 'Brokeback Mountain' le cambiamos los dos vaqueros por dos chicas normales y corrientes de la gran ciudad, y le cambiamos las montañas por esa gran ciudad, los 60 por el nuevo siglo, el drama por la comedia romática y las ovejas simplemente las suprimimos, supongo que el resultado sería 'Roses Rojas', pero con mucha más corrección política que el film de Lee.
Rachel es una recién casada que el día de su boda conoce a otra chica, Luce, la cual le llama poderosamente la atención. Ambas se sienten atraídas la una por la otra, y a partir de ese momento todo será un mar de dudas, sobre todo para Rachel.
Estamos ante una típica comedia romántica de esas que ahora se hacen como churros, aunque con algunos cambios, claro está. Por un lado está el amor entre dos mujeres, por otro lado dicho tema está tratado, afortunadamente, sin ningún tipo de prejuicios y con total sinceridad. Al igual que en el film de Lee, podria haber sido tranquilamente un amor entre un hombre y una mujer. Pero es precisamente el hecho de que sea entre dos mujeres lo que la desmarca del resto de similares producciones. Eso sí, moviéndose en medio de los clichés del género, algunos de los cuales están aprovechados al máximo y otros no tanto.
El guión es bastante simple, y ése es uno de sus defectos. Sin embargo, hay algunos matices que merecen la pena destacarse, como por ejemplo la función de lo secundarios, que en esta película no se limintan a molestar, sino que sus acciones están totalmente justificadas y tienen un importante peso en la historia. Ese sencillo hecho hace que la película esté un pelín por encima de la media habitual en este tipo de films.
En ese aspecto merece destacarse la labor de Anthony Head, quien interpreta al padre de Rachel, ese personaje que le dará un empujón definitivo a la protagonista, en una escena que no resulta nada forzada y que es totalmente coherente. Una pena que momentos como ese no se repitan más a lo largo de la película, que al final termina siendo más convencional de lo que aparenta.
Las dos protagonistas son unas auténticas preciosidades, por un lado Piper Perabo, una de las chicas coyote, con sonrisa resplandeciente. Lo malo del asunto es que su capacidad dramática es la misma que la de una botella de gaseosa abierta desde hace dos meses. Todo lo contrario de Lena Headey, una de mis debilidades, una actriz enormemente desaprovechada en películas que son poca cosa. Ambas actrices ya habían coincidido en ese espantoso bodrio que es 'La Caverna Maldita'.
Floja película que intenta desesperadamente salirse de la media, y lo consigue sólo a medias. En fin, otra vez será.
Calificación: 4´5 /10
Fdo: Red Stovall

















