La Coctelera

Categoría: Presentaciones

Presentación de los cinéfagos: PAUL KERSEY

De no ser por el insomnio y Hal Hartley jamás habría pasado de ser un mero ratón de videoclub adicto a las comedias con tetas, las explotation italianas y el cine de la Cannon. Gracias a mi amigo Hal amplié mi paladar cinematográfico y de ahí empecé a tragármelo todo (cine, que sóis unos guarros) y me convertí en un cinéfago que se lo pasaba de miedo con los telefilms de sobremesa de Antena 3 en los 90, con sus niños con cáncer, sus juicios por violación y sus oscuros secretos familiares, siempre con Robert Urich o Sharon Gless de por medio, por citar a un par de gentes de la tele yanqui. Porque yo de pequeño era un comprador compulsivo de pistolas. De juguete, claro, aunque en mis delirios kerseyanos imaginaba que podían disparar y matar. Vivía en un barrio muy tranquilo, así que me tenía que inventar los enemigos. También pasé mi fase Axel Foley y me compré una chaqueta de college boy americano. En fin, es lo que pasa cuando no se tienen hermanos. Mi madre decía que con un Kersey ya había más que suficiente, y así quedó zanjado el tema. Pero todo encaja, Kersey es un lobo solitario que carecería de glamour si se pusiera a relatar cómo se pelaba con su hermano por su primer magnum Feber.
Arquitecto no soy, que es de lo que hago en mis films. Yo iba para psicólogo, más que nada para entender porque el mundo está tan lleno de sucios delincuentes y violadores. Pero nada, me secuestró el rock y la literatura y mandé al carajo la posibilidad de llevar una vida sana y convencional. Pero ya basta de aprovecharme de la Tierra para publicitarme tan cutremente.

Sabréis que lo mío es manejar armas de gran calibre (sí, la del paquete también lo es), pero lo que es editar el código ese hachetemele o algo así pues no se me da bien, y como lo contéis por ahí os vendré a visitar con mi amigo Willy. Un día me dije: “vamos a hablar de esto del cine, que llevo mucho en el ajo y creo que podría compartirlo con los mortales”. Pero me encontré con que no sabía editar y me rendí, cosa muy rara en mí, todo sea dicho. Y un día estaba con el ordenador y encontré este refugio tan majete y envié una solicitud (vale, me rebajé, no es mi estilo) y me concedieron la oportunidad de participar. Hoy, un mes y pico después de mi periodo de advenedizo, me incorporo con honor junto a Old Boy, a Plissken, a Jaime Bay, a Alex de Large, a Takeshi, a Peyton Westlake y a Elias Koteas. Claro que eran un número mágico, el 7, como los samurais o los magníficos, y he venido yo a dar por el culo. Aunque ahora que lo pienso yo estaba con los magníficos. Hay que ver cómo me quedó la cara por rodar la peli esa, toda curtida, y los ojos de chino. Si os fijáis bien en mis pelis no disparo a asiáticos, aunque si lo llego a saber antes le parto la jeta al japonés que sobó a mi hija en Kinjite, uno de mis más celebrados films donde le hago tragarse un rolex de oro a un narco sudaca y le meto un consolador por la retaguardia a otro tipo. Y vale que no tengo una frase-latiguillo como mi colega Harry en plan “alégrame el día”, pero el cinismo que desprendo cuando estoy de limpieza le da sopas con honda a Callahan.

Pues eso, que moviéndome entre el rigor y el choteo intentaré poner mi nota de color a esta Tierra que me abre sus puertas. Lástima que no se me permita moderar los comentarios, me montaría unas sangrías de órdago borrando a esos enteradillos que salen por ahí.

Presentación de los cinéfagos: EL VAUGAN

A todo el que se va haciendo joven con el mundo le llega antes o después el momento de lo que me gusta llamar "la encrucijada": de improviso el camino se te divide en dos, puede que incluso en cuatro (o más), y las más de las veces sucede que aquél por el que te gustaría seguir suele por lo común ser el contrario al que conduce a la vida, digamos, "normal". Debes escoger pero a la vez quieres hacer trampas, coger de cada uno lo mejor intentando mantener el equilibrio mientras persigues y persistes en el sueño de la vida. Mi particular encrucijada llegó con "Blade Runner", ya sabéis, todo aqueso de "yo he visto cosas que no creeríais, y todas se perderán en el tiempo, porque es hora de morir"... A partir de ahí lo tuve claro, sabía cuál era mi camino, no el camino de mi vida, ojo, que ése nunca sabe uno adónde lo va a llevar, pero sí en cambio el del alma, o espíritu, como lo queráis llamar. Los mundos de la ficción y la creación me habían ganado para sí con todas las consecuencias.

Creo que más o menos me explico, que todos los que nos movemos en el mundillo blogueril y escrituril, del cine, el arte y la literatura, que dedicamos tantas de nuestras horas a disfrutarlo, reseñarlo, criticarlo, sabéis de lo que estoy hablando: por supuesto todos, del primero al último, tuvisteis también vuestra particular "encrucijada", la que fuere, y cada cua sabrá qué camino quiso o supo escoger.

De ahí, de mi particular encrucijada, "Blade Runner", derivaría con los años, no sólo todo lo otro, la persona, el animal cultural que soy, sino también el nombre de mi blog personal, "TannHäuser", que anda ya por su tercer año de andadura y quinto lavado de cara, y del que, por más que quisiera -y a fe que lo he intentado- no me podría ya deshacer.

Aunque antes de eso estuvo mi pequeña etapa en "El Sitio de la Ciencia Ficción", donde publiqué varias reseñas de libros y películas: Francisco José Súñer Iglesias fue el primero que quiso publicar una colaboración mía cuando aún el mundo de los blogs estaba en pañales y eso es algo que nunco le podré agradecer con justeza.

También hubo una tibia y pequeña aventura que afrontamos a dos cabezas y cuatro manos J. P. Bango, el genial amo y señor del imprescindible " Crónicon Cinéfilo", y un servidor, llamado "DeMentes", pero que tuvo corta vida y menor éxito, quizá porque aunque ninguno de los dos quisiésemos reconocerlo, nos faltaban por aquel entonces el tiempo y las ganas, amén de distanciarnos no pocas leguas en cuanto a gustos fílmicos. Podría decirse que la cosa acabó casi antes de empezar, pero ahí sigue, en la Red, por si a alguien interesa. Suerte que al menos ni el amigo Bango ni aquí el suscribiente dimos también a pique con nuestros respectivos blogs, aunque ya ciertos impulsos añejos que tuvimos de colaborar juntos en literarias lides se hayan entibiado, quizá definitivamente.

Luego llegó VideoArenA, o mejor dicho, llegaron las VideoArenaS, primero una, la Madre, y después la Pocket Edition: desembarcaron en la Red esa panda de cabrones descarados chuletas, sinvergüenzas sin escrúpulos: El Vaugan, Digestivo Rennie, Migrañas Ryvok, Perraco, Doctor (c)Abronsius, Brandelmosca y Novia Ensangrentada; La Vieja Guardia KostroArenerA, y, sorpresivamente, cuando pensé que no tardarían ni tres semanas en chaparme el blog por irreverente de los cojones y del todo políticamente incorrecto, no sólo duró la cosa, sino que tuvo un relativo éxito: cierto sector de la blogocosa gustaba de la Kostra, la Kaspa, la Liende y el Trash...

A decir verdad VideoArenA nació en mi cabeza como una reacción alérgica: a través de mis escritos en TannHäuser se había ido creando a mi alrededor una falsa aura de pesimista irredento y melancólico estepario: al parecer daba la impresión de ser un ente deprimido las 24 horas del día, los 365 días del año, cuando no, todo lo contrario, siempre consideré que participaba de un sentido del humor de lo más agudo y vivaracho, muchas veces, cierto es, la mar de hijoputa. Hasta que llegó la piedra de toque que sirvió de espoleta: recibí un mail firmado por el mismísmo Guillermo del Toro, defendiendo su película "Hellboy" de una crítica mía aparecida en mi blog, y que al parecer un fan irredento le había dado a leer en no sé qué convención madrileña. Lo cierto es que mi crítica era dura, lo reconozco, pero tenaz, y ante todo y sobre todo, una consciente humorada, con el solo objetivo de despacharme a gusto con una película que me había parecido un aburrimiento soberano. Aun así, a Del Toro le picaron lo suficiente mis palabras como para pedirme explicaciones, así que, no sé, supongo que mis dardos muy lejos del blanco no dibieron andar...

Y a partir de ahí VideoArenA empezó su singladura, y su consigna, ya la sabéis, "partirnos la caja hasta de la madre que nos parió", no dejar títere con cabeza, y eso es lo que intentamos en nuestra primera etapa todos los que formamos La Vieja Guardia, como ahora persistimos en esta actual segunda, con la inestimable colaboración de una nueva sarta de KostroRedactores, la "Pest Generation": M.A. Berrakus, Truman Capullo, Peter Smegman, Chinorris, Memo Oscuro, Teniente Kostrillo y los Hermanos Gafapasta.

¿Y todo este rollo a cuénto de qué demonios viene? Bueno, aquí Chico Viejo me tentó con una bolsa tintineante a rebosar de denarios, y yo, que soy todo un Judas Iscariote del calvo cabezón a los grandes pies, me avine al monipodio, resultando de él que a partir de ahora, cual fichaje veraniego a pocas horas del cierre del plazo de nuevas incorporaciones, El Vaugan va a pasar a formar parte de esta vuestra Tierra de Cinéfagos.

Se me pidió un texo de presentación y aquí está, éste es, casi un curriculum vitae y por muy poco una pequeña autobiografía. A partir de ahora sólo me queda agradecer a todo el equipo de Tierra de Cinéfagos esta oportunidad, que consideró honor, y ya está, escribir de cine, simple y llanamente, que de eso y nada más se trata...

No prometo muchos goles pero confío en poder ofrecer buen juego, espectáculo, y quién sabe si no algún que otro título que dar de comer a las vitrinas.

Un saludo a todos.

Mucha mierda y a rodar...

Fdo: El Vaugan

Presentación de los cinéfagos: STAN

Hola a todos. Mi nombre es Álvaro y soy un cinéfago. Nací en Cádiz hará ya poco más de dos décadas y actualmente retraso la búsqueda de empleo y la emancipación estudiando Administración y dirección de empresas. Supongo que no es necesario decir que amo el cine. Lo interesante, supongo, es contar como empezó todo ¿no? Pues bueno, crecí en una familia en la que nadie prestaba especial atención a la pantalla (grande o pequeña) y que mientras que en el cine se estrenaban películas como “El padrino” o “La chaqueta metálica” se prefería... bueno, realmente ni sé que se prefería. Lo cierto es que desde una tierna edad, aún sin acceso continuo al cine, frecuentaba con avidez los videoclubs, mirando con frenesí películas que sabía que me estaban vetadas por su contenido (véase “Asesinos Natos” o “Pulp fiction”), así que devoraba todo lo permitido y agua y ajo, sabiendo como sabía que la juventud se pasa con los años.
Más tarde, mi ansia cinéfaga se extendió a las revistas y las bibliotecas. Compraba varias revistas al mes, no dedicadas al cine, sino juveniles, de esas que traen de todo un poco. Al poco descubrí que sólo las compraba para leer noticias cinematográficas, así que me dejé de chorradas e invertí mi dinero en Fotogramas, Cinemanía, Acción y demás. Lo de las bibliotecas es también muy importante en la progresión de la “afección” que nos une. Resulta que descubrí que, además de libros, disponían de una extensa videoteca. Gracias a esta mina disfruté decenas de películas inaccesibles por otros medios y, mejor aún, pude ver algunas de las censuradas, con lo que el placer se triplicaba. Lo graciosos era que, al ser cintas de préstamo continuo, al verlas me ensuciaban los cabezales del vídeo, con lo que yo quedaba cruelmente delatado, así que siempre tenía una cinta limpiadora a mano, jajaja.
Ahora, ya crecidito y sin limitaciones (faltaría más) veo, leo y escucho todo lo que puedo. Además, poco a poco he contagiado a mi familia jejeje.
Para que os hagáis una idea de mis preferencias diré que mi director favorito es sin ninguna duda el gran Stanley Kubrick, que lo que más me hace reír es Woody Allen y los Monty Python y que disfruto con cualquier tipo de cine en general. Mis cuentas pendientes están con el cine clásico y con el asiático, pero estamos trabajando en ello.
Internet abrió las puertas a la libre comunicación entre personas con intereses comunes y aquí estamos. Mi afición por los blogs me lleva a frecuentar más de uno, de toda temática, pero por una conjunción de astros o porque Kubrick lo ha querido, en esta Tierra muchos somos gaditanos, lo que lo hace todo más especial. Ahora, tras participar ocasionalmente, he sido invitado a unirme al grupo y acepto la llamada.
Nos vemos en los cines.

Presentación de los cinéfagos: CHICO VIEJO

Buenas a todos, soy Chico Viejo. Es decir, un ser ficticio. Un personaje inventado por alguien. Un alter ego.

Un personaje que fue creado para ser el vehículo de expresión de una persona que, curiosamente, está escribiendo esto ahora mismo mientras mira la pantalla con expresión seria (es buen actor) y escucha una canción de un grupo pop alemán.

Un post de presentación más. Uno más en el que tengo que explicar quién (no) soy y qué (sí) me gusta. Al tener otro blog, esto es una repetición que puede catalogarse tranquilamente de egocentrismo. Pero, tío, es lo que hay. Todos lo han hecho, de una u otra forma.

Ok. ¿Tengo que decir que me apasiona el CINE? Espero que no. Pasaré de obviedades. Vamos a lo concreto.

Quien me conozca un poquito sabrá que estoy "enganchado" al cine asiático. Esta "afición" comenzó con el visionado de "Dolls", de T. Kitano. Si bien ya había visto otras películas que me habían dejado una magnífica impresión, como "The Ring" (H. Nakata) o "Battle Royale" (K. Fukasaku), no fue hasta después de ver la película de Kitano cuando me di cuenta de que necesitaba más. Tenía sed de este cine. A partir de ahí, he tratado de ver todo lo posible y sigo en ello. Por cierto, la última joya que pasó por mis retinas fue "Election" (Johnnie To). No se la pierdan.

Mis directores favoritos (siguiendo en "lo asiático") son, sin orden, Takeshi Kitano, Wong Kar-Wai, Park Chan-Wook y Takashi Miike. Mis películas favoritas, por tanto, son, en orden, "Deseando Amar (In the Mood for Love)", "Old Boy", "El Verano de Kikujiro" y "Audition". Otros directores a los que sigo religiosamente son Johnnie To, Kiyoshi Kurosawa, Mamoru Oshii, Hayao Miyazaki y Kim Ki-Duk.

En cuanto a otras filmografías... pues claro, el cine norteamericano. La tierra de los sueños. La fuente del cine. ¿Qué decir? Por supuesto que amo el cine norteamericano. ¿Quién, en su sano juicio, no lo ama? Obras como "Tiempos Modernos", "Metrópolis", "Casablanca", "¡Qué bello es vivir!", "Sopa de ganso", "Las uvas de la ira", "2001: Una odisea del espacio", "Vértigo", "La guerra de las galaxias", "Blade Runner", "La rosa púrpura del Cairo", etc., son parte de nuestra Historia y de nuestro valor como seres humanos. Desafortunadamente, el cine actual que nos llega de allí carece ya, en general, de esa magia. Son pocos, relativamente, los que aún nos dan esperanza y nos mantienen despiertos. Hablo de gente como Woody Allen, David Cronenberg, Clint Eastwood, Terrence Malick, Francis Ford Coppola, Martin Scorsese, Oliver Stone, Brian De Palma, Michael Mann, John Carpenter, Quentin Tarantino, David Fincher, Christopher Nolan, Brian Synger, Darren Aronofsky o los hermanos Coen. Elijan cualquier película de los que he nombrado y tendrán una muestra del mejor cine actual.

Respecto a otras nacionalidades... creo que el cine francés sería el tercero en discordia (considerando, por simplificar, China-Hong Kong, Japón y Corea como una sola categoría). Gente como Jean-Pierre Jeunet, Michael Haneke (que no es francés, ya lo sé, pero hace años que se trasladó allí para filmar sus historias) o François Ozon son el presente y el futuro de un cine europeo que más quisiéramos para nosotros. Por cierto, de España prefiero no hablar. Salvo obras de cineastas como Alex de la Iglesia o Julio Médem, en general, suelo pasar (conste que me refiero al actual cine español).

Por otra parte, y como se trata de presentarse a uno mismo, diré que hace tiempo que escribo todo tipo de material para una posterior, hipotética y ansiada carrera en el terreno de lo cinematográfico. Por ahora, lo único que tengo son mis escritos y mis ideas. Si Kubrick quiere, tendré listo un primer "cortometraje-amateur" en unos meses (o unos años). El primer paso para recorrer un mundo.

Ya que otros mencionaron sus otras aficiones, diré que me gusta escuchar bandas sonoras mientras escribo, que apenas tengo unos 250 dvds y que leo, sobre todo, ciencia ficción, género "detectivesco" y cómics de interés general. Que mi libro favorito es "Cuentos sin Plumas" (Woody Allen) y mi banda musical predilecta es Metallica. ¿Algo más? Pues que tengo una gata que se parece a Song Kang-Ho y que una razón adicional por la que veo las películas asiáticas es porque me ponen mucho las chicas de esos países con sus prendas de colegiala. Lo normal, vamos.

Yo creo que ya es suficiente. Ah, bueno, sí, decirles que pueden visitar mi hogar personal (pero no privado) en la red pulsando en la imagen de abajo:

Están invitados y serán bienvenidos.

Me despido. Gracias por la atención.

Desconectando el sistema cerebral de la red...

Presentación de los cinéfagos: JIMMY BAHIA

Jimmy Bahia es un personaje de ficción que fusiona el “glamour” holywoodiense con el costumbrismo español, esto mezclado que no agitado con ingentes cantidades de ironía, procedente de las aguas que bañan la Bahia de Cádiz, darían lugar a la conformación de la fascinante personalidad de semejante sujeto.

Respecto a mi cinefagia, seria difícil explicar su procedencia, porque la desconozco, en cuanto a mis gustos cinematográficos, puedo decir que siento cada vez más afinidad por el cine Europeo, (pienso al contrario que algunos que si se puede englobar el cine realizado desde Rusia hasta Portugal, pasando por Italia Alemania, Francia… e incluso Inglaterra). No creo que cualquiera tiempo pasado fue mejor, pero si en el respeto y la admiración hacia aquellos que han llevado el cine hasta aquí, por otro lado detesto la vana adulación, que algunos practican, aquel que pretende aprender no debe dejarse llevar por ella. Ni minusvaloro ni sobre valoro ninguna cinematografía ya sea asiática, americana o europea, en todos lados hay poco bueno y mucho malo, en algunos lugares abunda lo segundo, no hace falta especificar que país con forma de piel de toro presume mucho de lo poco que tiene. De cualquier manera, me queda mucho por ver y aprender.

Comprobaran mi gusto por la polémica y el debate, que considero practico necesario y fructífero, como forma didáctica y por puro entretenimiento también, porque no, como el cine mismo en ocasiones.

Presentación de los cinéfagos: RED STOVALL

Buenas a todos, me llamo Alberto, aunque todos me conoceis como Red Stovall, por escribir en maelocinema, que es mi blog personal, y en Blogdecine, que es un blog colectivo de cine. En ambos escribo de cine ¿de qué si no?

A veces pienso que no hay otra cosa de que hablar, que le voy a hacer. Cuando era pequeño, hace ya muchos años, pero muchos, mi padre para que no estuviera jugando en la calle me metió en un cine a ver 'La Muerte Tenía una Precio'. Ahí nacieron dos pasiones, mi pasión por el cine, y mi admiración por Eastwood. El resto es historia.

Amo sobre todo el cine clásico, del que me considero un consumado coleccionista. El cine de ahora que me llama menos, también lo veo, como no, pero son muchas las veces que siento nostalgia de los viejos tiempos, y los grandes autores sobre los que podría estar hablando horas.

Cuando mi vida no versa sobre cine versa sobre mi otra pasión, la música. Hace años que toco el violín, y practico más concretamente el estilo de música celta, habiendo tocado en varios grupos, pero nunca llegando nada concreto. Ahora toco en mis escasos ratos libres y con un par de colegas, para que no se nos olvide que existe otro lenguaje, si cabe más maravilloso que el de las palabras.

Me dedico a la hostelería, y soy dueño de una cervecería en mi ciudad, A Coruña, decorada con posters de cine y de música folk, desde hace 9 años. Así me gano la vida.

Presentación de los cinéfagos: DARKMAN

Cuando los padres de Pedro José Tena, al no poder dejarle con ningún familiar, se lo llevaron a un cine de verano a ver Viernes 13, parte 2 cuando apenas tendría unos tres o cuatro años, no sabían lo que estaban haciendo. El pequeño entró en una espiral de cine freak, del que se escribe con B mayúscula, y ya nada volvería a ser lo mismo para él. Luego vino el vídeo y las dos películas diarias que su padre alquilaba para ponerlas en el bar donde trabajaba. Así, cada mañana al despertarse, el joven PJ tenía a su disposición dos cintas de estreno calentitas que engullía con pasión y celeridad. Mientras que sus compañeros de colegio veían la filmografía de Walt Disney, el ahora llamado Darkman (también conocido como woothafreak en los cícrulos chateros) disfrutaba de la obra completa de Bud Spencer & Terence Hill; de las correrías de Jason Vorhees, Freddy Krueger, Cara de Cuero, Pinhead y Michael Myers; de Esteso y Pajares; de Alvaro Vitali; de Stallone y Schwarzenegger; etc. Cuando ya tuvo edad suficiente para ir solo al videoclub comenzó una etapa aún peor en la que los atracones cinéfagos eran la tónica diaria: descubrió a Jackie Chan, Van Damme, Dolph Lundgren y Steven Seagal; a Indiana Jones; al Guerrero Americano; a Chewbacca; a Los Goonies y Marty McFly; a Rocky Balboa y a un tal Ricky 1; a los Kung Fu Kids, los Lucky Seven, los Ninja Kids y Karate Kid; a Mad Max y un tal Brazo de Acero; a los Zero Boys, Robowar y otros subproductos de explotación.
Con el tiempo se fue haciendo más exclusivo, al darse cuenta de que detrás de todas esas películas que se tragaba compulsivamente había nombres que se repetían. Y empezó a seguir la figura de directores al mismo tiempo que leía y se informaba más y mejor sobre cine. Entonces entró Hitchcock en su vida, acompañado de Brian de Palma, Darío Argento, Martin Scorsese, Francis Ford Coppola, Tod Browning, John Woo, Ringo Lam, Tsui Hark, Akira Kurosawa, Wong Kar-wai, Hayao Miyazaki, Quentin Tarantino, Sam Raimi, George A. Romero, John Carpenter, David Cronenberg, James Cameron, Wes Craven, Takeshi Kitano, Alex de la Iglesia, Jesús Franco, Pedro Temboury, etc., etc...
Al verle y hablar con él un par de minutos, uno piensa que este Darkman se cayó en una marmita llena de cine radiactivo cuando era pequeño y que, aunque logró salir y encontró piscinas con aguas menos turbulentas y más limpias, ocasionalmente gusta de volver a revolcarse en el fango más mugroso para pasárselo bien sin tener que preocuparse de mancharse la ropa. Sólo así se entiende que se emocione por igual con el Marty de Delbert Mann que con el Demons de Lamberto Bava...
Ya sea a rostro descubierto (en el blog Natural High, o en la revista y el periódico comarcal en los que colabora habitualmente) o bajo las vendas y sombrero de Darkman, este cinéfago que escribe sobre sí mismo en tercera persona (porque sabe que nadie más que él va a hacerlo) se dedica a luchar incansablemente contra los prejuicios cinematográficos que tanto abundan entre los cinéfilos más estirados, intentando reconvertirlos en cinéfagos omnívoros como los que pueblan esta Tierra de Cinéfagos.

Darkman posa orgulloso para la foto de graduación.