La Coctelera

Categoría: Artículos de opinión

El Nuevo Bond, el Viejo Bond, pequeñas e irrelevantes reflexiones acerca del tunning espía

Un tipo irresistible, ¿qué no?...

¿Os habéis parado a pensar qué será del mundo cuando el señor Bond, James Bond alcance la honorable edad de 65 años y se jubile? Y eso siendo optimistas, que no está uno precisamente versado en el convenio laboral de los Servivios Secretos de Su Majestad y tal vez sus agentes se apuntan al Imserso incluso antes. Como para ponerse a temblar, ¿no les parece? Quiero decir que, bueno, allí está el nuevo Bond, ¿no?, todo rubio y todo cachas, puro músculo, en plena efervescencia vital, que no hay quien lo pare, vamos, y quedémonos con ese, porque el de David Niven ya no cuenta ni por asomo. Ahora este es el precedente, el principio, y después de éste viene –vino, qué ironia y qué lío- todo lo demás, que fueron -son- todos los demás, es decir, ya sabéis, el insustituible Connery, el carapalo Moore, el sin par –literalmente- Lazenvy, el soso Dalton, y el indespeinable Brosnan. Para que luego digan que lo de Corporación Desmoestética es sólo cosa de mujeres… En fin, a lo que íbamos, que Daniel Craig es un portento, eso está claro, ¿no?, sólo hay que ver la primera persecución para darse cuenta. Cualquier otro ser humano ya se habría dejado el hígado y el bazo en la segunda hostia, pero no sé qué pasa que a los británicos los hacen de otra pasta. Suerte de su tediosa y engolada flema, que si no volverían a dominar el mundo. Si los españolitos dispusiéramos de su secreto ya habríamos invadido primero Polonia y después el Mundo, con un par de huevos, mas nuestro CESID o como ahora carajos se llame no ha ido nunca demasiado allá de lo risible. En definitiva, que ser british mola, te cunde el gimnasio que es una barbaridad, sobre todo cuando eres joven, y claro está, las tremendas gachís se te pegan al musculamen como raja de culo a calzoncillo. Mojas un día sí y el otro también. Aunque supongo que para todo eso es también necesario apellidarse Bond, si no me equivoco, porque luego mirad qué otros jetos de la Pérfida Albión vagabundean por ahí. Pensad en Rowan Atkinson, o en John Cleese, así a bote pronto. ¿Vosotros los veis encajando un golpe de grúa industrial en pleno epigastrio? Pues yo tampoco.

Pero me estoy descerebrando por momentos. La cuestión más o menos es esta, que nos lo tragamos todo, como las vacas, nos lo dan más o menos masticadito y ala, igualito que ellas, a rumiarlo despacito y bien. Renovarse o morir, como mandan los cánones, aunque sea renovándose con los más viejos harapos que encuentres en el baúl de la abuela, porque si te has de poner a parir nuevas historias ten cuidado, no sea que se te hernie el cerebelo y tengamos que llevarte al doctor House, que te ponga unas lavativas. Y que conste que a mí ya me está bien, me lo pasé bomba, ya estaba cansado de tanto Bond haciéndose el graciosillo y tirando de gadgets para salir con bien de todo apuro. Este nuevo Bond, que es, recordémoslo bien, el viejo Bond, es decir, el Bond de hace muchos años, cuando fue joven, aunque entonces no había telefonía móvil y ahora en cambio parece que todo el tinglado lo patrocine en la sombra Vodafone. Pero qué se le va a hacer, de algún sitio hay que sacar la pasta para destrozar coches de lujo y cambiar fichas de plástico por millones de dólares, haber si os créeis que una peli Bond se la saca uno del refajo como el que acude a Steve Martin a que le saque un molar. Así que bien por el Bond hipermusulado y poco dado a darle a la bocaza. Me gusta como encajas, tío. Sobre todo lo de la cuerda boloncha en las pelotas. Tú sí que tienes un par y no el toro de Osborne. ¡Que los quiten todos! Y por gustar me gusta hasta tu manera de especular con el mercado inmobiliario. Eso mismo, ¿Venecia?, que la hundan toda y construyan un aparcamiento..., y también un centro comercial, por supuesto, que en algún sitio tenemos que vender los deuvedés versión extendida y director's cut.

Aunque me extraña, la verdad, lo poco avispado de algunos editores, que no han aprovechado este nuevo lavado de cara para sacarme en kiosco la Ian’s Fleming Complete Collection, con portadas nuevas y la primera pieza del smoking, esto es, la pajarita, de regalo con la primera entrega. Y con la segunda unos labios postizos de silicona, para poder molar a lo Craig y tener todo el rato pinta de chico Martini. Te paso incluso hasta que tus chicas Bond no sean, la verdad, del mejor ver y óptimo catar, pero ahora que lo pienso, estabas empezando, ¿no?, al fin y al cabo eran tus primeros ligues: luego con los años ya fuiste afinando con las mozas. Aunque me turba siempre una cosa, y más en los tiempos que corren, tu despreocupada fiebre priápica. ¿No te asusta el Sida, macho? ¿Y la gonorrea? ¿O la sífilis? ¿Y de las ladillas qué me dices? Ah, claro, que tú eres un gentleman y a ti estas mierdas no te afectan, que para eso distéis el callo en Trafalgar… En fin, que después de todo no está mal el saldo, te da hasta para poner una conferencia con las islas Malvinas, conque iré a ver tu próxima aventura si es que me encuentro todavía por estos pagos, y contaré ansioso los días que falten para tu jubilación, porque a partir de entonces la seguridad del mundo recaerá única y exclusivamente en las manos del buenazo de George Bush y entonces sí que habremos pisado mierda. Que Dios y la Reina nos cojan confesados. Al fin y al cabo lo único que hecho en falta del antiguo Bond, es decir, el Bond que serás con los años, es Spectra, que claro, ahora que lo pienso bien, todavía no se ha formado, o poco le debe faltar… ¿Quién sabe?, tal vez derive como ramificación ultrabastarda de Al-Qaeda, y el tipo mandamás acariciando al gato que jamás enseña la jeta será el mismísimo Laden. Conque ya sabes, carga bien las pilas que no veas todo lo que se te viene encima, monín… Ah, y a Christopher Lee, si puedes, dale un par de hostias bien dadas de mi parte, así, PLAS!, PLAS!, manaza abierta y de izquierda a derecha, que siempre me cayó un poco gordo y hay que bajarle esos humos…

Es que las llevo de calle...

Fdo: Vaugan

Bond, James Bond: las seis caras de un espía

Un sábado del último septiembre, con las legañas resacosas nublándome la visión y el pensamiento, pude por fin oír el tema que el divino (porque él lo vale) Chris Cornell había escrito para ‘Casino Royale’. Junto al poco convencional tráiler donde Daniel Craig parecía liarse a hostias con sus freakoides ciberdetractores, tal es la pasión que destilan esos fotogramas de aperitivo, la sensación era simplemente electrizante. Un Bond como debe ser, con su pátina de realismo, preferentemente gruesa.

Entonces no pude evitar acordarme de Timothy Dalton y su dramático paso (en todos los aspectos) por la saga. Pero antes de llegar a las analogías entre Craig y Dalton, echemos un vistazo a los gañanes, esto... galanes que han encarnado al agente secreto más cool (junto a Flint), que ha dado el cine.

SEAN CONNERY

El primero, y para muchos el mejor. Pero Ian Fleming, el padre de la criatura, no recibió muy bien la elección del escocés. Le parecía demasiado basto y ordinario (Connery era un currela con todas las de la ley), que distaba mucho de su refinada creación. El propio Fleming era hijo de un diplomático y tenía experiencia militar. De una mezcla de ambas cosas salió 007, quien en las novelas era duro y pichabrava pero sin jamás perder las formas. Una fantasía de británicos estirados, diría yo. El caso es que la Guerra Fría pedía un icono que aliviase la tensión política y la franquicia Bond resultó un excelente revulsivo, además de una institución en cuanto a cine taquillero se refiere, ya que el Reino Unido no puede presumir de poseer muchos blockbusters en la historia de su producción cinematográfica.

Connery dio el físico, pero también una aridez interpretativa y un rictus demasiado arrogante. Al ser el primer actor de la serie, la inevitable aureola de mito siempre le acompañará, pero insisto en que no me parece el mejor de los Bond, si acaso correcto y con un alto atractivo sexual, pero hueco si se examina con atención. Eso sí, supo como manejar el cinismo e ironía bondianos con mucho estilo.

GEORGE LAZENBY

El éxito que el personaje le reportó a Connery motivó a éste a lanzarse a otros retos, además del lógico desgaste y terror al encasillamiento que seguramente debía padecer. Pero la máquina ya estaba en marcha y no podían clausurar la serie por un contratiempo de este tipo, así que se buscó a alguien que supliera la baja. Incluso en aquel 1969 ya se pensó en Timothy Dalton para encarnar a 007, pero finalmente se deshechó la idea dado que Dalton era demasiado joven.

Se escogió a un ex-militar australiano que entonces trabajaba como modelo, y Broccoli, el productor, quedó encantado por su presencia física. ‘On Her Majesty´s Secret Service’ fue un relativo fracaso, y Lanzeby tomó la peor decisión de su carrera al no querer renovar su contrato. De ahí llegó a trabajar en películas de artes marciales bajo el manto de Raymond Chow, y hasta a protagonizar un ignoto y chungo film llamado ‘Ninja Robot’...

Debe decirse que Lazenby no desagradó del todo, siendo considerado uno de los Bond más fieles al personaje original. Eso y que ‘On Her Majesty´s...’ era el primer film donde lo trágico hacía acto de presencia, alejando a Bond de su fantástica indestructibilidad.

ROGER MOORE

Pese a que Connery aceptó a interpretar ‘Diamonds are Forever’, se marchó definitivamente (aunque luego retomó al personaje en la no-oficial ‘Never Say Never’, un remake de ‘Thunderball’). Entonces entra en escena el más cachondo de todos los Bond y con el que se instaurarían muchas de las claves del moderno cine de acción como los chistes entre bala y bala y unos gadgets cada vez más sofisticados. La etapa Moore es quizás la más autoparódica, donde no era difícil verle haciendo el ridículo. Una apología del playboy millonario en toda regla, donde las chicas ya se multiplicaron y con ellas los ligues por film. La época más sana y divertida de la serie, aunque no muy bien considerada por los puristas.

TIMOTHY DALTON

Tras el retiro voluntario de Moore, el smoking pasa a manos del a mi parecer más creíble y dramático de los Bond. Dos films donde 007 las pasó bastante canutas en muchos aspectos. En la ficción, donde le era revocada su licencia para matar, perdía a su mejor amigo y buscaba venganza a toda costa, se enamoraba perdidamente y sin chulanguerías de alcoba... y en lo personal, pues ya se tentó antes a Pierce Brosnan, que debió rechazar por su compromiso con ‘Remington Steele’. Al librarse Brosnan de su contrato televisivo, se le ofreció ‘Goldeneye’, que en un principio debía protagonizar Dalton. Una lástima, pues Brosnan me parece el peor y más insustancial de todos los Bond.

PIERCE BROSNAN

Irlandés para más señas (y es que irónicamente hay pocos Bond ingleses), y poseedor de una carrera poco envidiable antes de 007. Su entrada en escena resulta un regreso a la socarronería de Moore, pero sólo en parte, pues Brosnan parece limitarse a seducir a la cámara con su eterno mohín de estreñimiento. Eso sí, el público femenino encantado de conocerle, huérfano de un Bond humedecedor desde la partida de Connery. Cuatro títulos a cual más olvidable, a los que se pretendió dotar de un verismo político que jamás fue necesario. Con el cambio de época también el jefazo, M, pasó a ser una sobreactuadísima como siempre, Judi Dench, algo así como la Nuria Espert del Reino Unido. El entrañable Q (Desmond Llewelyn), el más veterano de la saga, aguanta hasta el último aliento, y es reemplazado por el Monty Python John Cleese, quien tampoco dispone de mucho espacio para contentarnos con su comicidad.

Afortunadamente Brosnan se largó, imagino que cosas de los productores de la serie, siempre buscando renovar al personaje.

Después de las estúpidas e infantiles rabietas de muchos fans, que con internet intentaron boicotear la entra de Daniel Craig en el universo Bond mediante la publicación de artículos donde se le desprestigiaba gratuitamente, se puede hablar de retomar el tono que Timothy Dalton instauró. Un Bond más humano, más agresivo, más violento y menos autoindulgente. Justo lo que Ian Fleming quiso desde el primer día, y qué mejor modo de hacerlo que tomando su primera novela, ‘Casino Royale’, para partir de cero. No me olvido de la psicodélica y tronchante versión de 1967, un desfile de renombrados actores y directores, con banda sonora del gran Burt Bacharach y donde hasta Orson Welles se dejó ver. Con todo ello, sólo suponía una abierta y muy libre visión de algunos capítulos de la novela.

Y aquí hemos terminado. Que sí, que he pecado de subjetivo, pero mi podio de honor lo conforman Moore, Dalton, y visto lo visto, diría que Craig. Con un Martini Vodka agitado pero sin batir y los pechos de Eva Green, me despido.

Fdo: Paul Kersey

La Piratería y el Cine

La piratería se ha convertido en uno de los mayores... problemas del cine actual. Y digo problemas no muy convencido. ¿Por qué? Porque aquellos que se bajan las películas de Internet, usualmente son personas que no hubieran ido al cine a ver la película... o al menos no están realmente interesados en ellas.

Uno de los principales argumentos a favor de las descargas es el precio de las entradas de cine. Buen punto... y compartido. Es increíble que se cobre por una entrada normal, 6,50 euros, es decir, más de 1000 pesetas de las de antes. La culpa la tienen los cines y las productoras, probablemente no a partes iguales, pero sí ambas. ¿De verdad los ingresos serían menores si las entradas se redujeran en un... digamos 20%? ¿No iría la gente más al cine si las entradas fueran más baratas? ¿No es ésta la razón por la que dejarían de bajárselas de Internet?

Los cines suelen defenderse diciendo que tienen que asumir los gastos de publicidad y de compra de los derechos, y que se trata de un espectáculo, y que el teatro, por ejemplo, es mucho más caro. Pero esto sí que no tiene sentido: el teatro es en directo, lo disfrutas en exclusiva por mucho que haya más sesiones, los íntérpretes están trabajando en ese instante, y no en miles de cines de todo el mundo, con un trabajo ya grabado, como en el caso del cine. Además, entre el negocio del DVD, la publicidad y los propios ingresos en taquilla, resulta increíble que se puedan llegar a quejar de que están perdiendo dinero, pues como ya dije, quienes se bajan películas de Internet son personas que, probablemente, no hubieran ido al cine a verla. Es más, esto podría hacer que, si el film es bueno, pudiera llegar a comprarse el DVD o recomendarla a familiares o amigos... por lo que la pérdida no es tan notable. Ni mucho menos.

Caso distinto es el de los videoclubs: recientemente Blockbuster cerró echándole las culpas a la piratería. Craso error: hay que adaptarse a los tiempos, ofrecer algo nuevo... no cobrar un precio desorbitado por una película, por día, y sin ni siquiera traer el disco de extras. Cierto es que la piratería tiene su parte de culpa, pero no toda...

De todas maneras, que las entradas sean caras no debe llegar a justificar que la gente no vaya al cine porque prefieren 'ahorrarse el dinero' descargándose las películas de la red. Ojo, toda decisión es respetable, y allá cada uno con su visión de la legalidad, pero veo tanta diferencia entre un maldito Screener y estar sentado en una butaca, disfrutando de los trailers, del sonido, de la pantalla gigante... del ambiente del cine, que me resulta increíble que se deje de ir al cine sólo por eso. El Screener es, casi por definición, de imagen y sonido penoso. Otra cosa son los DVD ripeados que, seamos honestos, a veces sí son preferibles cuando la peli en cuestión no merece tanto la pena pagar por ella: el dinero no es precisamente inagotable, y el tiempo tampoco...

¿Solución? Una bajada en el precio de las entradas de cine, no sólo reducirían las descargas por la red, sino que haría que acudiera más gente al cine... ¿Que se seguirán bajando películas de Internet? Inevitable por el momento... y hasta merecido que se lo tienen las productoras (y los cines, que vaya precios que le ponen a las palomitas y a los refrescos).

Fdo: El Criticón (artista invitado)

OSCAR cumple 78 ediciones y se estrella: una crónica tardía

Son cerca de las 2 de la mañana. Antes de sentarme en el sofá a disfrutar del visionado de los Oscars, me hago con un puñado de folios y un bolígrafo rojo. Mi idea es anotar todo lo que considere relevante de la ceremonia, lo que me servirá para redactar, posteriormente, un cumplidor post en Tierra de Cinéfagos.

La 78ª edición de los Oscars comienza con un excelente vídeo cómico. Casi se ha convertido en una costumbre empezar así y es porque funciona. La cámara va "buscando" a los anteriores presentadores de la ceremonia pero todos están ocupados (Billy Crystal y Chris Rock dentro de una tienda de campaña, parodiando la película con más nominaciones).

Finalmente, llegamos a Jon Stewart (presentador del ejemplar "The Daily Show") que se despierta cuando le dejan un mensaje en el contestador: ha sido elegido para presentar los Oscars. Al darse la vuelta, vemos que a su lado está recostada Halle Berry. Stewart parece incrédulo y se pone a "bailar" moviendo los brazos de forma cómica.

Stewart: He tenido un sueño increíble. Me elegían para presentar los Oscar.

Berry: ¿Y qué te hace pensar que estás despierto?

Tras un instante en silencio, Stewart asiente ("tienes razón") y se vuelve a acostar... Para volver a levantarse con el mensaje de que ha sido elegido para presentar los Oscar... pero esta vez es George Clooney quien está a su lado. Stewart se queda un instante parado mientras se escuchan atronadoras risas del público. Luego pregunta:

Stewart: ¿Esto es un sueño?

Clooney: No.

En lugar de asustarse, Stewart rompe a bailar como en la escena anterior.

Clooney: Te están esperando. Date prisa.

Stewart se levanta de la cama y la televisión da por terminado el vídeo, mostrando ahora el Kodak Theatre, donde se celebra la entrega de los Oscar.

Como todos supondrán, luego viene el plato fuerte del presentador. El monólogo. Aquí es donde suele decidirse si el "host" de la noche lo ha hecho bien o mal. Conociendo a Stewart del show televisivo, debo decir que no soy objetivo. Me encanta. Y, particularmente, el monólogo me pareció DIVERTIDÍSIMO. Dejó "perlas" para muchos nominados y no se dejó a los políticos. Una que soltó para los académicos en relación a los Oscar: "Por fin, un acontecimiento en el que podéis votar a los ganadores".

Repasando las películas nominadas, soltó: "Que levante la mano quien no salga en "Crash".

Luego dijo: "Me ha encantado "Munich", una gran película, la segunda parte de "La lista de Schindler". Como todos los judíos, estoy deseando que Spielberg haga la tercera".

Stewart cruza los dedos mientras suspira en voz alta: "Trilogía..."

De "Truman Capote" dice que le ha gustado que demuestre que todos los homosexuales no son cowboys.

Tras esto, se pone a hablar de otros estrenos y comenta la cantidad de remakes que se están haciendo. Y dice: "La Guerra de los mundos"... "En la Cuerda Floja", que es un remake blanco de "Ray"...

Por último, alude a "Brokeback Mountain" y lo mal que esta película ha dejado al género del western. Esto sirve de introducción a un vídeo que recopila escenas extraídas (fuera de contexto) de una gran cantidad de westerns en los que se comprueba que nada es ya lo que parecía. El momento final con Charlton Heston descamisado en la cama es de antología.

Sin apenas tiempo para más, Nicole Kidman aparece en pantalla para presentar a los candidatos a mejor actor de reparto... y el Oscar es para... ¡¡George Clooney!! El gran favorito. Con la elegancia y el buen humor que le caracteriza, realiza un brillante discurso de agradecimiento. Su primera frase, mirando el Oscar que acaba de recoger, es para el recuerdo: "esto significa que no voy a ganar el de mejor director".

A excepción del doblaje, que es MALÍSIMO, me gusta mucho el programa del plus. Un alivio. Excelente el cambio con respecto al año pasado (fue tal ejemplo de subnormalidad que no quiero ni recordarlo). La pareja elegida, Angels Barceló y Jaume Figueras, lo está haciendo muy bien: serios, profesionales, inteligentes y atentos para aportar datos interesantes.

Ahora toca la interpretación de una las canciones nominadas, la de "Transamérica". Me quedo alucinado... La cantante parece más un muñeco que una persona. Canta bien, menos mal.

Enfocan a Stewart, que simula estar manteniendo una conversación con alguien del público: "... yo digo que la tecnología debería llegar a todo el país..."

¡¡EY!! Ahora aparece la estelar Jeniffer Aniston (el word me cambia su apellido por Aristón...). GUAPÍSIMA. Presenta el Oscar al mejor Vestuario (muy adecuado, como sabrán los fans de la memorable serie “Friends“). La ganadora del premio sube al escenario y resulta que viste muy bien físicamente pero es horrenda. Muestran un par a su hija y ella sí promete: menos cejas y más pechos. El discurso se alarga demasiado pero me parto de risa al escuchar que su Oscar se debe “al esfuerzo de todo el planeta”.

Acto seguido, sale a escena el rudo Russell Crowe, que presenta un vídeomontaje sobre el “cine biográfico“ o los biopics (no me gusta esta palabra). Resulta un vídeo ESPECTACULAR. ¡¡BUENÍSIMO!! Aparece una escena muy emotiva de Gary Cooper interpretando a Lou Gleris mientras se muestra, con la pantalla dividida, el mismo momento tal y como sucedió realmente (escena calcada).

Los siguientes son dos cómicos que se están creando una carrera en Hollywood: Will Ferrell y Steve Carell. Presentan el Oscar al mejor maquillaje. En el vídeo de los nominados aparece “La Venganza de los Sith”; no resulta ser la nominación (única que tiene) más indicada: el maquillaje de Palpatine es de risa (como también lo es que el Word me cambie Palpatine por Palpa tiñe). Finalmente, el Oscar va para las putas crónicas de Narnia.

Stewart aprovecha el premio para decir que le parece increíble que no se lo llevara “Cinderella Man”: "ha conseguido que Russell Crowe resulte convincente en una pelea". El público se parte de risa y él añade: "me temo que acabo de ganarme una paliza..."

Lo siguiente podría catalogarse como una de las mayores estupideces de los últimos años en los Oscar: los premios técnicos. Es una grabación muy recortada de una ceremonia que transcurre antes que la de los Oscar pero donde se entregan Oscars. Es una CHORRADA. Además, los premiados parecen auténticos FRIKIS de pelo canoso. Para redondear, la joven Rachel McAdams termina su intervención con una forzada sonrisa y diciendo: “ha sido una velada magnífica y me ha alegrado estar aquí”. ¡SEGURO! Habrá tenido suerte si no la han violado esos viejos frikis.

Un respetuoso y merecidísimo aplauso acompaña la entrada de Morgan Freeman. Entrega el Oscar a la mejor actriz de reparto a la guapa Rachel Weisz, que está embarazada de Darren Aronofsky, quien la ha dirigido en su última película, “The Fountain” (obra que espero con ansia). Supongo que en el making off dirán que la relación entre ambos durante el rodaje fue muy estrecha...

Jaume Figueras menciona títulos de Weisz y cataloga de mediocre a “Constantine”, de divertida a “La Momia 2” y no dice nada de “El Jurado“. Personalmente, de las tres, me quedo con “Constantine”. Aprovecho para decir que, para mí, “El Jardinero Fiel” es una película de lo más tópica y corriente. Lo más destacable es la banda sonora de Alberto Iglesias (merecidamente nominado) y una parte final sin concesiones.

Vuelve la ceremonia con la vieja gloria Lauren Bacall. Demasiado mayor, muy temblorosa. Realiza la introducción de otro vídeomontaje... Dedicado al CINE NEGRO. ¡¡BUEN MONTAJE!! Ha quedado muy simpático el ofrecerlo como si fuera un trailer.

Ahora toca el turno de un vídeo de coña, de los habituales en “The Daily Show”, sobre la elección a mejor actriz. Una pareja de ancianos se ponen de acuerdo en que debería ganar Reese Witherspoon, que es la única con una apellido típicamente americano.

Aprovecho que van a premiar al mejor corto documental para ir al servicio.

La bellísima Charlize Theron hace acto de presencia con un extraño vestido que parece tener cosido un cojín en el hombro izquierdo. Presenta el Oscar al mejor documental... que va al favorito: “El viaje del emperador”. Los premiados son muy “simpáticos” y llevan pingüinos de peluches; más aún, el primero que coge el micro suelta lo que luego cataloga de “agradecimiento en el lenguaje de los pingüinos”. Muy estúpido es decir poco. Al parecer, el documental ha tenido un gran éxito en EE.UU.

Turno de Jennifer López, que presenta la nominada canción de “Crash” y yo aprovecho para ir a por comida (pizza) y agua. La actuación está mucho más currada que la anterior. La canción es sosa pero mejora con el estribillo.

Los del plus aprovechan para meter una breve entrevista al nominado Alberto Iglesias, al que no le han ni puto caso en la prensa.

Jaume Figueras comenta un interesante dato: “Buenas noches y buena suerte” se rodó en color. Por lo visto, técnicamente, es casi imposible rodar ya en blanco y negro. Doble mérito.

Turno ahora para el presidente de la Academia. Un señor que ha producido esa mierda llamada “American Gigoló” se pone a hablar de lo profundidad de las películas nominadas y lo comprometido que ha estado siempre Hollywood con la realidad social. En realidad, salvando la hipocresía, es un buen discurso... que da paso a otro montaje, esta vez de “películas comprometidas”. Un MONTAJE GENIAL. El mejor de todos (al menos, hasta ahora). Salen escenas memorables de películas maravillosas, bélicas y dramas sobre todo. Mucha pasión y tragedia en pantalla. Muy emocionante.

Acaba el vídeo y vuelve Stewart asintiendo con la cabeza y diciendo: “y todos estos asuntos nunca más fueron un problema”.

La siguiente en salir es Salma Hayek... ESPECTACULAR. Sí, vale, es un poco cabezona pero lo compensa estupendamente con sus desorbitados pechos. Presenta la actuación de un violinista (acompañado de la orquesta) que se encarga de recordar las bandas sonoras nominadas, reproduciendo pequeños extractos de las mismas. Una actuación formidable.

Acto seguido, Salma entrega el Oscar a la mejor banda sonora, que es para... ¡¡Gustavo Santaolalla!! Un premio muy valiente, sí señor. Suena la BELLÍSIMA música de "Brokeback Mountain" mientras el compositor argentino sube a recoger el premio. Su agradecimiento acaba con un: “¡¡Para todos los latinos!!”.

(Si me dicen que es hermano de Andy Serkis, me lo creo)

Jake Gyllenhaal (que mereció el Oscar al mejor actor secundario) presenta otro montaje más, ahora dedicado al cine y la GRAN PANTALLA. Siguen las indirectas para los piratillas. No está mal.

Stewart pide a los telespectadores que si tienen algún videomontaje en casa que, por favor, se los manden, que se han quedado sin ninguno...

Es el turno de Eric Bana y ¡¡Jessica Alba!!... BUFFFFFFFFFFFF... Kubrick mío, ¿¿es real esta preciosidad?? Se me cae la baba mientas la escucho presen... agggggg... tar el Oscar al me... agggggg... jor montaje sonoro es para...

Lo siguiente me pilla totalmente desprevenido y es un fantástico diálogo entre Meryl Streep y Lily Tomlin. Pasa perfectamente por una discusión improvisada. Les queda genial. Van a entregar el Oscar honorífico a Robert Altman... pero antes, el ineludible montaje con escenas de sus películas. Muy chulo. Los buenos recuerdos siempre son agradables.

Altman está bien en su intervención, simpático, y nos deja una preciosa comparación: “yo veo las películas como un castillo de arena. Necesitas a tus amigos para crearlo y requiere un gran esfuerzo, pero luego se va desvaneciendo con la marea. Al final, sólo queda el recuerdo”. También aprovecha para revelar el origen de su transplante de corazón, un gesto muy extraño. Probablemente porque no lo deseaba, el acto fue menos emotivo que en otras ocasiones... aunque estoy seguro (los del plus no dijeron nada) de que se emocionó al recibir tantos aplausos.

La ceremonia sigue con la actuación de la última canción nominada. Una canción rap titulada “Qué dura es la vida de un chulo”. Se comenta solo. El montaje está muy currado pero la canción no me gusta nada.

Toca dar el Oscar a la mejor canción... ¡¡Y GANA EL RAP!! Sorprendente. Recogen el Oscar los integrantes del grupo que la ha compuesto y canta, los “Three 6 Mafia”. Imagino que no conocen, entre otras cosas, el significado de la palabra "corbata".

Stewart vuelve entre risas ("así se celebra un Oscar") y suelta otra de las suyas: “pues sí que es fácil la vida de un chulo... (risas del público) ... me acabo de ganar otra paliza a la salida...

Por cierto, en el plus no se cansan de decir que este Oscar a “Three Six Mafia” es el símbolo del cambio de la Academia. ¿¿Es que nadie se acuerda que el rapero Eminem ya ganó un Oscar por “8 millas”??

El hombre más nombrado de la noche, George Clooney, salió para presentar el habitual vídeo titulado “IN MEMORIAM”, donde se recuerda a los fallecidos (este año) profesionales del mundo del cine. Siempre me emociono con estos vídeos pero el de este año no fue tan bueno. Supongo que los muertos no eran tan famosos... Uy, uy.

Se entrega el Oscar a la mejor película de habla no inglesa. Gana “Tsotsi”. El director recoge el premio en pleno éxtasis.

Stewart vuelve a la carga: “Para los que estén llevando el recuento de Oscars en sus casas, les ayudo: MARTIN SCORSESE 0, THREE SIX MAFIA 1”.

Llega el primer momento realmente importante de la noche: el Oscar al mejor actor protagonista. Hilary Sank (la justa ganadora del año pasado) se lo entrega al favorito: Philip Seymour Hoffman. Un actor genial que “clona” perfectamente a Truman Capote. Increíblemente, se muestra muy nervioso al agradecer el premio, que dedica sobre todo a su madre (algo que no soportó gente como Maruja Torres, por cierto). Finalmente, Hoffman no cumplió una vieja promesa por la cual debía ladrar en el escenario si alguna vez ganaba un Oscar. Mejor así.

Segundo momento fuerte de la ceremonia: el Oscar a la mejor actriz protagonista. El ganador del pasado año, Jamie Foxx (justo pero yo se lo hubiera dado a Eastwood) abre el sobre y lee el nombre de la favorita en casi todas las encuestas: Reese Witherspoon.

Una actriz que a mí me parece que sólo tiene dos recursos interpretativos: hacer de pija sexy o de pija lista. Pero bueno, si es la mejor pagada de Hollywood será por algo. Físicamente, me resulta atractiva pero también (o quizá por) muy extraña.

Momento ahora para los guiones. El Oscar al mejor guión adaptado se lo lleva la favorita: “Brokeback Mountain”. Un tanto extraño que un relato de 38 páginas haya dado para una película de más de 2 horas. Suele ser al revés, de una novela sacar un guión de unas 100 páginas, pero bueno... Me alegro.

Y para entregar el Oscar al mejor guión original tenemos a... ¡¡UMA THURMAN!! BUFFFFF... ¡Qué mujer! Está fantástica. Bueno, a lo que vamos... ¡¡Entre los nominados está el genial Woody Allen!! Rezo para que gane pero... de nuevo es la favorita quien se lo lleva: “Crash”. Paul Haggis tarda tanto en su discurso que al otro guionista no le dejan hablar. Vaya putada.

En un breve receso, los presentadores del plus aprovechan para comentar “Crash”. Un guión que ha sido calificado de hábil y tramposo cuyo mayor defecto es que “aporta soluciones fáciles a problemas difíciles”. Jaume lo suscribe y yo también.

Momento CRUCIAL. Tom Hanks toma el relevo del ausente Clint Eastwood y presenta el Oscar al mejor director... Esto decantará la balanza entre “Crash” y “Brokeback Mountain”... y el Oscar va para... ¡¡ANG LEE!!

Mientras Lee sube los escalones, Jaume Figueras desliza un comentario: “gana por Brokeback Mountain, convertido ya en un clásico contemporáneo”. También lo suscribo, sin duda. Y me alegro mucho por un director excelente como es Ang Lee. Algún día me darán la razón sobre el peliculón que es “Hulk”.

MOMENTO CUMBRE DE LA NOCHE. OSCAR A LA MEJOR PELÍCULA DEL AÑO. Con el Oscar al mejor director en las manos de Ang Lee, la cosa parece resuelta. “Brokeback Mountain” se llevará 4 merecidos Oscars. Jack Nicholson, con sus habituales gafas de sol, presenta el premio con un tono de voz burlón e incluso bromea con marcharse tras enumerar las nominadas y llegar a “Buenas noches y buena suerte”. El chiste más típico de la noche pero no por ello menos simpático.

Abre el sobre y lee la película ganadora: ¡¡¡¡CRASH!!!!

... (Nicholson mira a un lado y parece soltar un: “wow”)

Me quedo paralizado.

... (las cámaras recogen la sorpresa en los rostros de todos y los implicados en “Crash” se abrazan extasiados)

¡¡HA GANADO CRASH!!

... (los productores se dirigen a recoger el Oscar de manos de Nicholson)

¡¡¡JOOOOOOODER!!! ¡¡¡¡¡¡¡¡QUÉ ROBO!!!!!!!!!

Tiro el bolígrafo, apago la tele y empiezo a recoger todo... Es demasiado TARDE y tengo que ir a la Facultad en unas horas... Me cago en...

Lo mejor: Los presentadores. Tanto los españoles como el americano supieron estar a la altura y ofrecer una velada entretenida.

Lo peor: ¡¡La gran desfachatez de premiar a “Crash” como mejor película de 2005!!

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Fdo: Chico Viejo

Fuentes: Yahoo y Plus.es

LAS MEJORES CHICAS DE LOS OSCAR

En el segundo post de este nuestro y vuestro blog, mi compañero Kitano narraba desde Hollywood, en el stand informativo que Tierra de Cinéfagos tenía al lado del Kodak Theatre (había que informar y hacerse publicidad al mismo tiempo...), los pormenores de la gala, las nominaciones, etc. Un servidor, Darkman, que también acudió pagado por nuestro generoso jefe Chico Viejo, tenía la misión de retratar lo que pasara aquella noche. Pero creo que me dejé nublar por la lujuria y esto fue lo único que pude capturar con mi cámara digital durante los minutos de la famosa "alfombra roja":

Jennifer Lopez por delante y por detrás...

Jessica Alba... tan lejos... tan cerca...

Michelle Williams, la sufrida esposa de un pastor gay...

Naomi Watts, saludándome desde la alfombra...

Uma Thurman, sorprendida al ver a Kitano...

Jada Pinkett Smith, mirándome picarona...

Salma Hayek, pidiéndonos que nos hiciéramos una foto con ella...

Zhang Ziyi, mirando primero a Kitano y luego a mí... justo antes de que nos peleáramos por su número de teléfono...

Luego vi esto... y me asusté:

Después de esa imagen, pensé que necesitaba unos minutos de descanso. Así que aproveché que en un cine cercano reponían la trilogía completa de Posesión Infernal y dejé a Kitano tirado con su trabajo.
Cuando quise volver al Kodak Theatre, la gala ya había acabado y los invitados se habían marchado de fiesta. Ni corto ni perezoso, le robé la bici-carrito a un vendedor de hot dogs que había por allí cerca y fui siguiendo el rastro de las limusinas...
Fue lo mejor de la noche. Y, como muestra, un pezón (o dos, los de Carmen Electra):

Después de aquella noche mi agenda está que hecha humo, pero por mucho que insistáis no pienso pasaros los teléfonos de semejantes bellezones:

Jennifer Love Hewitt, a punto de perder el conocimiento por la falta de aire en sus pulmones...

Laura Elena Harring, con el escote más acoj... perdón, desorbitado de la noche...

Brittany Murphy intentando (y consiguiendo) provocarme...

Paulina Rubio, que debió confundir esta fiesta con la entrega de los Grammy latinos o algo así...

Paris Hilton...

Bueno... qué decir de Paris Hilton... sólo que a partir de aquí no tengo ningún recuerdo más de aquella noche. Sólo sé que me desperté en la habitación de un lujoso hotel, desnudo bajo unas sábanas de satén y con una videocámara miniDV apuntando directamente hacia la cama... Intenté recuperar la cinta, pero allí no había nada... busqué por la habitación, pero sólo encontré unas braguitas rosas tiradas en el suelo... Sólo me queda esperar que un día de estos no salgan a relucir mis artes amatorias en alguna página de internet. Y si, en un momento dado esto llegara a ocurrir, espero al menos que parte de los beneficios económicos vayan a parar a mi bolsillo.

Fdo: Darkman

Coixet opina sobre "Brokeback Mountain"

Hace poco, mi amigo Wallias, autor del imprescindible Blog a Blog, me pasó el enlace a un artículo en el que se publicaba la opinión de Isabel Coixet sobre la última y famosa película de Ang Lee: "Brokeback Mountain".

Todo el que me conozca ya sabe que no soporto a la Coixet pública; a la gafapasta orgullosa y pedante que sale en la tele o es entrevistada en la prensa. Lo que yo no podía esperar es que además llegaría a detestar sus opiniones sobre cine.

Les dejo a continuación los extractos de las declaraciones de Isabel Coixet que recoge el citado artículo.

Coixet: «Adoro a Ang Lee, pero esta película me parece muy tímida, es como un catálogo de J. Creew fotografiado por Bruce Weber»

¿¿Película tímida?? ¿¿Comparado con qué?? ¿¿¿Con el porno gay???

Coixet: «Creo que se nota que es un cuento alargado. Se quieren los protagonistas, porque lo dice el guión, pero yo no siento que esos chicos se quieran. ¡Y estoy convencida de que a Ang Lee le van a dar todos los Oscar!»

Dejando a un lado su capacidad para convencerse de cosas que luego no ocurren, si esta mujer no ha podido/sabido ver lo más poderoso y destacable de la película es que algo falla en sus queridas gafas de pasta. Un consejo: llévelas a revisión.

Coixet: «Me parece que para que la película tuviera un valor que ayudara al colectivo homosexual en sus reivindicaciones tendría que haber mostrado una relación más profunda. Y sólo muestra a dos pastores: uno que habla mucho y otro que habla poco»

¿¿¿CÓMO??? Esto ya es la puntilla. Paso de responder con seriedad a semejante estupidez. No se lo merece.

Así que el objetivo de la película era ayudar al colectivo homosexual. Aaaaaa... ¡yo es que eso no lo sabía! Y los actores realizan interpretaciones de lo más simples, basadas en que uno habla mucho y otro poco, para ser pastores homosexuales que se enamoran. Que pena de gente, no saben transmitir emociones. ¡Menos mal que no ganaron el Oscar! Uy, la que se hubiera armado.

Habrá que esperar, para poder comparar, al remake que piensa rodar Coixet con Sarah Polley y Leonor Watling, trasladando la historia al mundo del circo rural durante los años 50, donde dos trapecistas lesbianas mantienen una relación sexual que tienen que ocultar por miedo a que el homófobo encantador de serpientes las delate y vayan al paro.

Por supuesto, el proyecto aún no ha sido confirmado.

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Fdo: Chico Viejo